Monterrey, Nuevo León. – El sistema penitenciario del estado de Nuevo León logró un hito institucional al posicionarse en el primer lugar a nivel nacional dentro del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria correspondiente al año 2025, evaluación emitida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Con una calificación general promedio de 7.02, los centros de reclusión de la entidad demostraron avances significativos en materia de administración de justicia, mantenimiento del orden y respeto a los derechos fundamentales de la población internada.
El organismo autónomo federal evaluó el funcionamiento de los principales centros penitenciarios del estado, abarcando el Centro de Reinserción Social No. 1 Norte, el Centro de Reinserción Social No. 2 Norte —ambos ubicados en el municipio de Salinas Victoria—, el Centro de Reinserción Social No. 3 Oriente, situado en Cadereyta Jiménez, así como el Centro de Reinserción Social Femenil, localizado en Escobedo. La puntuación obtenida refleja un estándar uniforme de supervisión y cumplimiento de los parámetros normativos establecidos por la CNDH para garantizar la seguridad en los espacios de readaptación social.
Uno de los ejes fundamentales destacados en el informe de la CNDH corresponde a las condiciones de gobernabilidad al interior de los centros penitenciarios evaluados. De acuerdo con el diagnóstico, el sistema estatal logró erradicar prácticas históricas nocivas como el autogobierno y el cogobierno por parte de las personas privadas de la libertad. El informe resalta la efectividad de los protocolos implementados para inhibir y prevenir el cobro de cuotas ilegales, extorsiones, sobornos y actos de corrupción, factores que durante años representaron los principales detonantes de conflictos al interior de los centros de reclusión en diversas regiones del país.
Además del control administrativo y operativo, la evaluación federal reconoció el desempeño institucional en los programas enfocados en la reinserción social efectiva. La CNDH valoró positivamente la implementación constante de actividades laborales, de capacitación técnica, deportivas y educativas, diseñadas para dotar a los internos de herramientas útiles para su eventual reincorporación a la sociedad. Se ponderó la correcta integración de los expedientes jurídicos y administrativos de cada persona, así como el funcionamiento operativo y transparente de los Comités Técnicos encargados de evaluar los beneficios de preliberación.
El componente de estancia digna constituyó otro de los rubros evaluados con calificaciones favorables. El diagnóstico observó mejoras tangibles en las condiciones materiales e higiénicas de las instalaciones destinadas a los servicios médicos, las áreas de comunicación con el exterior, los talleres productivos y los espacios deportivos. La infraestructura disponible y su capacidad operativa fueron catalogadas como adecuadas para el volumen de población penitenciaria que albergan, garantizando una distribución de espacios que salvaguarda la integridad física y psicológica de los internos.
Este resultado representa un punto de inflexión operativo y social para Nuevo León. Tras transitar por periodos marcados por episodios de violencia, autogobiernos arraigados y deficiencias estructurales graves, el actual modelo de gestión penitenciaria se sustenta en la profesionalización del personal de custodia y técnico, la aplicación de tecnología y protocolos de seguridad homologados, así como en una inversión sostenida en infraestructura carcelaria. Las autoridades estatales señalaron que este primer lugar nacional refrenda el compromiso institucional de mantener el control y la estabilidad en los centros penitenciarios, consolidando un sistema basado en la legalidad, el orden y el respeto a los derechos humanos.

Obtiene NL primer lugar en supervisión penitenciaria de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
Fuente: Tribuna
