Florida, Estados Unidos.- El paso del huracán ‘Isaías’ por el sureste de Estados Unidos dejó al menos dos personas muertas y cerca de 900 mil hogares y comercios sin electricidad, de acuerdo con los reportes citados por autoridades y medios locales. El sistema impactó cerca de Destin, Florida, con vientos sostenidos de hasta 165 kilómetros por hora, antes de perder fuerza sobre Alabama y convertirse en un ciclón postropical. Aunque disminuyó su intensidad, las autoridades mantuvieron las advertencias por lluvias, posibles inundaciones y afectaciones a los servicios.
¿Dónde se reportaron las víctimas y los apagones?
En Florida, una mujer murió después de que un árbol cayera sobre su vivienda, informó el sheriff del condado de Escambia, Chip Simmons, mediante un video publicado en Facebook. La segunda víctima fue reportada en el condado de Jefferson, Alabama, según un funcionario local citado por la prensa estadounidense.
La mañana del sábado, alrededor de 900 mil hogares y establecimientos comerciales permanecían sin suministro eléctrico. De ese total, casi 440 mil correspondían a Florida y más de 310 mil a Alabama, de acuerdo con cifras del portal especializado PowerOutage.us.
¿Por qué ‘Isaías’ dejó de ser huracán?
El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) informó que el sistema se debilitó rápidamente mientras avanzaba sobre Alabama. En su reporte más reciente, la institución indicó que Isaías había pasado a ser un ciclón postropical, después de ingresar a territorio estadounidense como un huracán de categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, que contempla cinco niveles de intensidad.
La pérdida de fuerza redujo su clasificación, pero no eliminó los riesgos asociados con las precipitaciones y las inundaciones. Las autoridades advirtieron que algunas zonas podían registrar acumulaciones de agua y afectaciones adicionales durante el fin de semana.
¿Cuál sería la trayectoria del ciclón?
El pronóstico citado por el NHC señalaba que Isaías avanzaría hacia el norte y posteriormente al norte-noreste. El sistema se disiparía gradualmente al desplazarse por los valles de Tennessee y Ohio, aunque todavía podría provocar lluvias intensas en el noroeste de Florida, el sur de Alabama y Georgia.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, pidió mantener las precauciones y advirtió que la población aún no estaba completamente fuera de peligro. Según sus declaraciones, se esperaban acumulaciones de lluvia de entre 10 y 20 centímetros durante el fin de semana, con la posibilidad de que el nivel del agua siguiera aumentando en determinadas áreas.
Fuente: Tribuna
