Washington, Estados Unidos. – Los San Francisco 49ers conservaron su invicto y su paso perfecto en la temporada 2026 de la NFL al imponerse por un cerrado marcador de 32-29 ante los Seattle Seahawks, en un duelo correspondiente a la Semana 5 disputado este fin de semana. El enfrentamiento estuvo marcado por constantes alternativas en el marcador, errores puntuales en equipos especiales y un desenlace dramático que se resolvió en los últimos segundos del partido.
Con este resultado, el conjunto californiano suma su quinta victoria consecutiva del campeonato, consolidándose en la parte alta de la tabla y compartiendo el estatus de invicto junto a escuadras como los Vikings y los Chiefs. Sin embargo, el triunfo no estuvo exento de complicaciones, ya que el equipo local mantuvo la presión durante los cuatro cuartos y obligó a la defensiva visitante a emplearse a fondo en los momentos decisivos para contener los embates rivales.
Las acciones comenzaron a agitarse desde el primer periodo. La defensiva de San Francisco dio el primer golpe cuando el esquinero Renardo Green interceptó un envío del mariscal de campo de Seattle, Sam Darnold, devolviendo la posesión a su ofensiva. El quarterback de los 49ers, Brock Purdy, capitalizó el error rival al conectar un pase de anotación de dos yardas con el receptor Mike Evans, inaugurando la pizarra a favor de los visitantes y estableciendo la primera ventaja del compromiso.
La respuesta de los Seahawks no tardó en llegar, beneficiada por una falla en los equipos especiales de San Francisco. El regresador Jacob Cowing perdió el balón al intentar atrapar una patada de despeje, permitiendo que Eric Saubert recuperara el ovoide en una zona peligrosa para los locales. La ofensiva de Seattle aprovechó de inmediato el regalo con una anotación por la vía terrestre a cargo de Emanuel Wilson, quien niveló los cartones 7-7 e igualó el marcador ante el júbilo de la afición local.
El desarrollo del encuentro se convirtió en un intercambio constante de jugadas explosivas y ajustes tácticos. Ambos conjuntos sufrieron altibajos significativos, incluida una intercepción sufrida por Brock Purdy que frenó un avance prometedor de los 49ers, mientras que Seattle trató de capitalizar cada espacio otorgado por la línea defensiva contraria para inclinar la balanza a su favor en un duelo disputado.
Transcurridos los minutos, la tensión aumentó en el emparrillado. El último cuarto arrancó con la pizarra nivelada y la necesidad imperiosa de que cada posesión contara de cara al desenlace. En ese escenario de máxima presión, los 49ers lograron tomar ventaja definitiva gracias a la precisión del pateador Eddy Piñeiro, quien conectó un gol de campo de 44 yardas para colocar el marcador 32-29, obligando a los locales a buscar un touchdown o una serie que les permitiera al menos empatar la contienda.
Los instantes finales elevaron la emoción al límite. Con Sam Darnold al mando, la ofensiva de Seattle emprendió una marcha a contrarreloj en busca de la salvación. Restando apenas 54 segundos en el reloj del último cuarto, los Seahawks se jugaron el todo por el todo en una cuarta oportunidad con diez yardas por avanzar. Darnold encontró a su receptor Cooper Kupp con un envío corto de nueve yardas, una jugada que generó confusión inmediata sobre la línea de marcaje y obligó a la intervención de los jueces.
Tras la jugada, los oficiales del encuentro recurrieron a la revisión en video para determinar si el receptor había alcanzado la distancia requerida para el primero y diez. Después del análisis detallado, se mantuvo la decisión original de que el jugador se había quedado corto por una sola yarda. De esta manera, Seattle entregó la posesión tras un avance frustrado, permitiendo que la ofensiva de San Francisco ingresara al campo únicamente para consumir los segundos restantes mediante formaciones de control y asegurar así su quinta victoria de la campaña en una de las semanas más emocionantes del torneo.
Fuente: Tribuna
