Monterrey, Nuevo León. – El estado de Nuevo León se encamina hacia un cierre de año con condiciones climatológicas húmedas. De acuerdo con la actualización de la perspectiva trimestral emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), las precipitaciones se mantendrán por encima de los promedios históricos durante los meses de octubre y noviembre de 2026, marcando un contraste significativo frente a los registros habituales de la región noreste del país.

Las proyecciones oficiales señalan que el décimo mes del año registrará alrededor de 40 por ciento más lluvia de lo normal. El incremento más notable se espera para noviembre, periodo en el cual el organismo federal estima un aumento de hasta 50 por ciento en los volúmenes de precipitación con respecto a su media histórica. En contraste, la tendencia apunta a modificarse hacia el último ciclo del año, ya que para diciembre se pronostica una ligera reducción del 10 por ciento en comparación con el comportamiento climatológico habitual para ese mes.

Este escenario de lluvias extraordinarias comenzó a perfilarse desde los primeros días de octubre. El acumulado promedio estatal registrado durante los primeros cuatro días del mes alcanzó los 124.9 milímetros, una cifra que superó la media histórica mensual establecida en 65.5 milímetros. Este volumen convirtió al arranque de octubre en el periodo más lluvioso registrado para esos días en los últimos 21 años en Nuevo León, un comportamiento que no se observaba con magnitudes similares desde 2005, cuando se acumularon 235.8 milímetros, según las bases de datos históricas del SMN que recopilan registros desde 1985.

Para el undécimo mes del año, el promedio histórico de precipitaciones en territorio estatal se sitúa en 24.1 milímetros; no obstante, con la proyección de un incremento del 50 por ciento, se espera alcanzar un acumulado cercano a los 36.1 milímetros. Diciembre presenta una media histórica modesta de apenas 18.8 milímetros, por lo que el descenso previsto del 10 por ciento se alinea con las características de un mes que suele registrar aportaciones pluviales reducidas en la entidad.

Especialistas y técnicos de la Conagua han señalado que estas condiciones meteorológicas están influenciadas por la dinámica del fenómeno climático de El Niño. En la actual perspectiva estacional, este fenómeno se encuentra asociado con la expectativa de un periodo otoñal e invernal con mayor humedad y aportaciones pluviales constantes en el norte de México. Las autoridades federales enfatizan que las cantidades pronosticadas corresponden a estimaciones macroclimáticas y están sujetas a variaciones conforme evolucionen los patrones atmosféricos, la temperatura de las corrientes marinas y los frentes fríos que ingresen al país durante la temporada invernal.

El pronóstico de precipitaciones por arriba de la media cobra una relevancia especial para los municipios de Nuevo León, sobre todo tras las intensas lluvias y los acumulados extraordinarios registrados al arranque de octubre, los cuales pusieron a prueba la capacidad de respuesta de la infraestructura urbana, los sistemas de drenaje y los cauces naturales de la región. Ante este panorama, las dependencias de protección civil a nivel estatal y municipal han reiterado el llamado constante a la ciudadanía para mantenerse informada a través de los avisos oficiales emitidos por el SMN y las corporaciones locales. Se aconseja extremar precauciones ante posibles episodios de lluvias puntuales fuertes, encharcamientos temporales en zonas urbanas de alta densidad y el incremento repentino de los caudales de arroyos y ríos que cruzan por el área metropolitana y las zonas rurales del estado.

La planeación urbana y la gestión integral de los recursos hídricos en Nuevo León enfrentan retos particulares ante estos ciclos de precipitaciones superiores a la media. Si bien el almacenamiento en las presas del estado se beneficia con aportaciones extraordinarias que garantizan el abasto de agua a mediano plazo para la población y las actividades económicas, la infraestructura vial y pluvial requiere mantenimiento y monitoreo preventivo constantes para mitigar cualquier riesgo para los habitantes. Las autoridades estatales y federales continuarán evaluando la evolución de los sistemas meteorológicos para alertas tempranas y proteger a la comunidad ante el desarrollo de la temporada de lluvias.

Fuente: Tribuna