Monterrey, Nuevo León. – La movilización formó parte de una serie de protestas escalonadas llevadas a cabo durante los últimos días en distintos puntos de la Zona Metropolitana de Monterrey. En esta ocasión, los manifestantes se apostaron a un costado del Hospital de Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), obstruyendo la circulación vial en el cruce de la avenida Pino Suárez y Juan Ignacio Ramón. El cierre temporal de esta importante arteria vial generó congestionamiento vehicular y complicaciones para los automovilistas que transitaban por el primer cuadro de la ciudad.
Las protestas previas se habían registrado en vialidades estratégicas como la avenida Félix U. Gómez, frente a la Clínica 33, y sobre la avenida Lincoln, a la altura de Gonzalitos. Estas acciones reflejan el malestar acumulado por parte de la base trabajadora frente a las condiciones actuales en las que operan las unidades médicas y hospitales del estado.
De acuerdo con los testimonios recabados en el lugar, el origen de estas movilizaciones responde a un descontento generalizado derivado de los acuerdos adoptados durante un congreso nacional celebrado en septiembre. Los inconformes señalaron que dichas modificaciones representaron una afectación directa a sus derechos laborales históricos, incluidas restricciones que limitan la libertad de expresión dentro de la institución, medidas que calificaron como una ley mordaza.
Los empleados del IMSS manifestaron su inconformidad ante el incremento salarial propuesto del 6.8 por ciento, el cual consideran insuficiente frente al costo de la vida actual. Diversos trabajadores expresaron que el impacto real en sus percepciones mensuales resulta mínimo, lo que desincentiva la permanencia del personal en activo. A esto se suma el rechazo generalizado a la votación programada para el próximo 14 de octubre de 2026, ya que los manifestantes exigen la realización de un congreso extraordinario que permita una revisión integral de los acuerdos sindicales y contractuales.
Otro de los puntos centrales de la protesta es la crisis operativa que enfrentan las clínicas y los hospitales de la región. Los trabajadores denunciaron una escasez constante de personal médico, enfermeras, medicamentos, materiales e insumos básicos para la atención de los derechohabientes. Según advirtieron, esta situación ha provocado la renuncia de diversos profesionales de la salud que buscan mejores condiciones laborales, lo que incrementa la presión sobre el personal restante y deteriora la calidad del servicio ofrecido a los pacientes que acuden diariamente a recibir atención médica.
A la manifestación se sumaron también trabajadores jubilados, quienes acudieron a respaldar las demandas de sus compañeros en activo y a exigir la defensa de las conquistas laborales del gremio. Los participantes hicieron un llamado extensivo a toda la base trabajadora del estado para mantenerse unida y participar en las acciones de protesta, con el objetivo de lograr una respuesta favorable por parte de las autoridades institucionales y de la representación sindical que atienda de fondo estas problemáticas estructurales.
Fuente: Tribuna
