Montemorelos, Nuevo León. – La tarde del domingo 11 de octubre de 2026, vecinos de diversas comunidades del municipio de Montemorelos alertaron a los cuerpos de emergencia tras percibir un intenso olor a combustible en el ambiente. El reporte derivó en la confirmación de una fuga de hidrocarburo en un poliducto perteneciente a Petróleos Mexicanos (Pemex), situación que generó la movilización inmediata de personal especializado de la paraestatal y de corporaciones de Protección Civil, tanto estatales como municipales, para atender la contingencia ambiental y asegurar el perímetro afectado.
De acuerdo con los primeros informes técnicos recabados en la zona, el desperfecto se localizó a la altura del kilómetro 43+861, en el área conocida como el puente Capellanía, sobre el poliducto Madero-Tamaulipas que mantiene conexión directa con la refinería ubicada en el municipio de Cadereyta. La tubería afectada cuenta con un diámetro de doce pulgadas, por lo que requirió la intervención urgente de cuadrillas técnicas especializadas para ubicar con precisión el punto exacto de la fisura, realizar las maniobras prioritarias de cierre de válvulas y proceder con los trabajos mecánicos que permitieran detener por completo el flujo del producto hacia el exterior.
Pese a la rápida respuesta de las autoridades tras los avisos emitidos por los residentes locales, hasta el cierre de los primeros reportes oficiales ni Petróleos Mexicanos ni la Dirección de Protección Civil del Estado de Nuevo León dieron a conocer una cifra oficial o estimada sobre la cantidad exacta de litros de combustible que lograron escapar del ducto y escurrirse hacia el cauce del río Pilón. Esta ausencia de datos cuantitativos preliminares mantuvo a las dependencias gubernamentales en una fase constante de evaluación técnica y monitoreo ambiental para determinar la magnitud real de la afectación en el ecosistema fluvial y prevenir riesgos mayores para la población colindante.
El río Pilón desempeña un papel ecológico, social y económico fundamental para la región sur del estado de Nuevo León. Este importante cuerpo de agua constituye la fuente principal de abastecimiento hídrico para la red de canales y la presa derivadora denominada El Chapotal. Su caudal continuo permite regar miles de hectáreas de huertos dedicados a la producción agrícola local, particularmente de cítricos como la naranja, la toronja y la mandarina, cultivos que histórica y económicamente consolidan a Montemorelos como la conocida ‘Capital Naranjera’ de México. Debido a que el agua del río se emplea de manera directa para las labores de riego en los huertos de la región, la presencia del hidrocarburo generó una honda preocupación inmediata entre los productores y los habitantes de la zona.
Representantes del sector citrícola y autoridades locales señalaron que, sin un flujo constante y limpio de agua proveniente del río Pilón, la actividad económica de la que dependen de forma directa miles de familias en esta zona citrícola podría enfrentar complicaciones operativas considerables. Ante este escenario complejo, los organismos de Protección Civil exhortaron a la población en general, así como a los agricultores de los alrededores, a extremar las precauciones necesarias, evitar temporalmente el uso del recurso hídrico para actividades agrícolas y atender de manera estricta las recomendaciones y restricciones emitidas por el personal operativo desplegado en el sitio.
En el lugar de los hechos, cuadrillas técnicas de Pemex continuaron con las labores prioritarias de contención, limpieza y reparación definitiva del tramo afectado del ducto, bajo la estrecha supervisión de autoridades ambientales estatales y federales encargadas de vigilar que los protocolos de mitigación de daños se implementen de acuerdo con la normatividad técnica vigente. Se preveía que en las próximas horas las dependencias involucradas emitieran comunicados oficiales ampliatorios para detallar tanto el origen técnico de la falla estructural en la infraestructura petrolera como el programa integral de remediación ambiental destinado a restaurar las condiciones óptimas del cauce y garantizar la seguridad de las comunidades rurales de la región.
Fuente: Tribuna
