Monterrey, Nuevo León. – Ante el incremento de situaciones vinculadas a crisis de salud mental y casos de riesgo en el sistema de transporte colectivo, Metrorrey ha puesto en marcha un protocolo integral de seguridad orientado a la prevención de incidentes y a la salvaguarda de la integridad física de los usuarios en sus distintas estaciones. Las medidas adoptadas buscan estructurar una respuesta institucional más eficiente frente a una problemática que ha requerido intervenciones prioritarias durante el año en curso.
De acuerdo con cifras oficiales proporcionadas por la Dirección General del organismo, con corte al mes de septiembre, se han contabilizado alrededor de 18 intervenciones preventivas relacionadas con posibles intentos de atentar contra la vida en las instalaciones del sistema ferroviario metropolitano. Estas acciones forman parte de una estrategia de vigilancia activa y constante llevada a cabo por el personal operativo desplegado en andenes, pasillos y zonas de transferencia de usuarios.
Abraham Vargas, director general de Metrorrey, explicó que uno de los ejes fundamentales de esta estrategia operativa consiste en la identificación oportuna de usuarios que permanecen durante periodos prolongados en los andenes sin abordar los trenes. Según el lineamiento establecido, cuando una persona deja pasar dos o tres convoyes consecutivos sin abordar ni abandonar el andén, los elementos de seguridad y vigilancia realizan un acercamiento preventivo para evaluar su estado emocional y brindar el apoyo necesario de manera inmediata.
Como parte complementaria de este esfuerzo institucional, se procedió a la creación de un equipo interno de Protección Civil cuyos integrantes cuentan con capacitación especializada para actuar como primeros respondientes ante emergencias de carácter psicológico o de salud mental. Esta preparación permite al personal gestionar situaciones críticas con herramientas de contención adecuadas antes de la llegada de cuerpos médicos o unidades especializadas de emergencia al sitio.
El sistema de monitoreo tecnológico experimentó una modernización sustancial. La red de videovigilancia pasó de contar con menos de 100 dispositivos a registrar cerca de mil cámaras operativas, distribuidas en estaciones, andenes, vestíbulos y unidades del Metro, prestando especial atención a puntos considerados zonas de riesgo dentro de las diferentes líneas del sistema de transporte masivo.
Vargas señaló que se trabaja de manera simultánea en adecuaciones a la infraestructura física de algunas estaciones, en particular la Línea 1, con el propósito de reforzar las barreras de protección en áreas elevadas y espacios expuestos donde pudieran presentarse incidentes de esta naturaleza, priorizando el diseño seguro de las instalaciones públicas.
Estas acciones preventivas se implementan en un contexto marcado por diversos hechos registrados a lo largo del año. Entre enero y octubre de 2026, la administración documentó seis incidentes específicos en las estaciones Félix U. Gómez, San Nicolás, Obrera, Sendero y Universidad. Dichos eventos dejaron un saldo de cuatro personas fallecidas y dos lesionadas, si bien las autoridades aclararon que no en todos los casos se ha podido confirmar una intención suicida de manera oficial. El antecedente más reciente de esta serie de eventos ocurrió el pasado 3 de octubre de 2026 en la estación Universidad, donde una persona perdió la vida tras caer a la zona de vías.
Para consolidar la efectividad de estas disposiciones, el director de Metrorrey informó que se mantiene una estrecha coordinación interinstitucional con la Secretaría de Salud del Estado de Nuevo León. Esta alianza tiene como objetivo principal fortalecer los programas de capacitación continua del personal operativo y administrativo, reconociendo que las dependencias de salud fungen como las instancias especializadas en la materia, mientras que el personal del sistema de transporte debe contar con las bases indispensables para identificar de manera oportuna, contener de forma inicial y canalizar adecuadamente este tipo de emergencias hacia los servicios médicos especializados correspondientes.
La implementación de protocolos estructurados en espacios de alta afluencia ciudadana responde a la necesidad de atender integralmente los desafíos asociados con el bienestar emocional de la población, integrando tecnología de supervisión, capacitación humana y modificaciones físicas para mitigar riesgos dentro de la red de transporte público en Nuevo León.
Fuente: Tribuna
