Monterrey, Nuevo León. – A pesar de operar bajo un esquema de reconducción presupuestal y de no contar con un presupuesto aprobado por el Congreso local, el estado de Nuevo León ha logrado consolidar una sólida autonomía fiscal y un manejo riguroso de sus finanzas públicas, manteniendo su deuda en los parámetros óptimos del semáforo verde evaluado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Este escenario financiero permite a la entidad cumplir con el pago del servicio de la deuda y sus compromisos institucionales sin que ello represente una afectación en la calidad o cobertura de los servicios públicos esenciales para la ciudadanía. La estrategia implementada durante la actual administración ha evitado cualquier incremento en las tasas impositivas, apostando en su lugar por la ampliación de la base tributaria y la eficiencia recaudatoria.
Prueba de este dinamismo fiscal es que Nuevo León se posiciona dentro del top 5 nacional en cuanto a la proporción de ingresos propios generados por impuestos. Mientras que el promedio a nivel nacional se sitúa en un 16.4 por ciento, la entidad registra un porcentaje del 26.7 por ciento en la proporción de ingresos tributarios frente a las participaciones federales recibidas, lo que refleja una menor dependencia de los recursos federales.
El estado destaca por su alta aportación a la recaudación fiscal del país. De acuerdo con datos oficiales del Servicio de Administración Tributaria (SAT), correspondientes al ejercicio fiscal de 2025, Nuevo León ocupó el segundo lugar nacional en recaudación fiscal neta de impuestos federales por entidad federativa, quedando por debajo de la Ciudad de México. Como resultado de las políticas de fortalecimiento financiero impulsadas por el Gobierno del Estado, se proyecta que al cierre de 2026 los ingresos propios alcancen los 40 mil 536 millones de pesos, lo que representa un incremento del 87 por ciento en comparación con lo registrado al inicio de la administración en 2021.
La disciplina presupuestal alcanzada ha posibilitado una reorientación estratégica del gasto público, priorizando sectores fundamentales para el bienestar social como la seguridad y la salud. En el rubro de seguridad, el presupuesto asignado pasó de 11 mil 779 millones de pesos en 2021 a 20 mil 948 millones de pesos durante el presente año. La inversión en infraestructura y servicios de salud creció de 2 mil 610 millones de pesos a 3 mil 807 millones de pesos en el mismo periodo, garantizando una mayor cobertura médica y capacidad de atención para la población.
La transparencia en el manejo de los recursos públicos también se ha visto reflejada en las auditorías externas. Durante el último año, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) concluyó una revisión exhaustiva del cien por ciento de las participaciones transferidas por el Gobierno del Estado a los municipios, sin emitir observaciones ni señalar irregularidades. Este dictamen corrobora la exactitud y legalidad en la administración de los fondos transferidos a nivel municipal.
En el ámbito de la rendición de cuentas, Nuevo León escaló posiciones en el Índice de Calidad en la Información (ICI) publicado por la Secretaría de Hacienda para el segundo trimestre del año, obteniendo un puntaje de 98.73, el cual supera el promedio nacional de 83.75. Frente a los retos económicos del contexto nacional, el Estado ha mantenido un flujo constante de recursos hacia los municipios: en los primeros nueve meses de este año se distribuyeron 20 mil 897 millones 971 mil 128 pesos en Participaciones y Aportaciones Federales y Estatales a los ayuntamientos, cifra que representa un aumento del 4.5 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, consolidando la estabilidad macroeconómica regional.
Fuente: Tribuna
