Monterrey, Nuevo León. – Un error operativo durante las maniobras de construcción de la Línea 4 del Metrorrey provocó el martes 13 de octubre de 2026 el colapso repentino de un puente peatonal sobre la concurrida avenida Constitución, a la altura de la clínica 2 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el tramo comprendido entre las avenidas Félix U. Gómez y Profesor G. Torres, una de las zonas con mayor afluencia vehicular de la capital neoleonesa.

Ante los hechos que alertaron a automovilistas y transeúntes, el gobernador del estado, Samuel García Sepúlveda, emitió un posicionamiento oficial en el que confirmó que el incidente se debió a una falla humana y operativa por parte del personal de la constructora Mota-Engil, el consorcio internacional que lleva a cabo la ejecución de las obras correspondientes a la Línea 4 del Metro. De acuerdo con los reportes preliminares proporcionados por las autoridades viales, una retroexcavadora operada por la compañía impactó de forma directa la estructura elevada, provocando su desplome sobre un automóvil particular tipo Volkswagen Virtus con placas de circulación RLW-710-C, además de impactar de manera tangencial a un segundo vehículo que transitaba por el carril contiguo.

Pese a lo aparatoso del siniestro, a la magnitud de los daños estructurales y a las afectaciones materiales registradas en los vehículos involucrados, los cuerpos de rescate y emergencia confirmaron que no se reportaron personas lesionadas de gravedad ni víctimas mortales. Los ocupantes de las unidades afectadas sufrieron crisis nerviosas agudas y recibieron atención médica prehospitalaria en el sitio por parte de especialistas.

El mandatario estatal detalló mediante sus redes sociales que la empresa constructora asumió la responsabilidad del accidente. Indicó que Mota-Engil se hará cargo de cubrir la reparación de los daños ocasionados tanto a la infraestructura municipal como a los propietarios de los automóviles afectados. El Gobierno del Estado mantendrá una supervisión rigurosa y permanente para garantizar que la compañía cumpla con estas obligaciones bajo los más altos estándares de seguridad y transparencia.

García Sepúlveda también quiso tranquilizar a la ciudadanía respecto al avance general de las obras de infraestructura urbana en la metrópoli, asegurando que este incidente de carácter operativo no afectará el desarrollo de los trabajos ni los tiempos estimados de entrega establecidos para las nuevas líneas del sistema de transporte colectivo Metro.

Minutos después de recibir el reporte del colapso, registrado alrededor de las 14:00 horas, se desplegó un operativo interinstitucional de respuesta rápida en la zona del siniestro. Elementos adscritos a Protección Civil de Monterrey y del Estado, paramédicos de la Cruz Roja, personal especializado del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) y agentes operativos de la Dirección de Movilidad municipal acordonaron el área y restringieron temporalmente la circulación vial para facilitar las labores de retiro de escombros, peritaje y salvaguarda de la zona.

En el sitio del percance, Daniel Betancourt, director de Protección Civil de Monterrey, explicó ante los medios de comunicación que las autoridades técnicas evaluaron la estabilidad de la sección del puente peatonal que permaneció en pie. El objetivo central de esta revisión consistió en determinar si la estructura restante representaba un riesgo inminente para la seguridad vial y si era necesario proceder con su demolición controlada para prevenir futuros incidentes.

“Lo que nos preocupa es eliminar el riesgo de la otra sección del puente para garantizar el paso libre a los vehículos que se mueven por aquí; por eso, los especialistas nos dirán si es necesario retirar la otra mitad de la estructura”, puntualizó el funcionario municipal durante la inspección técnica.

El colapso de la estructura generó un intenso congestionamiento vial en una de las arterias principales de la zona metropolitana, obligando a los automovilistas a buscar rutas alternas mientras las grúas de gran tonelaje y las cuadrillas de servicios públicos realizaban las labores de limpieza y remoción de los bloques de concreto.

Fuente: Tribuna