Monterrey, Nuevo León.- De cara al compromiso correspondiente a la Jornada 12 del torneo Apertura 2026 de la Liga MX, los Rayados de Monterrey continúan con sus entrenamientos en las instalaciones de El Barrial con el objetivo claro de escalar posiciones en la tabla general y meterse de lleno en la zona de clasificación a la Liguilla. El equipo dirigido por el técnico Matías Almeyda afronta este nuevo desafío deportivo con novedades importantes en su plantilla, aunque con algunas incógnitas tácticas por resolver antes de recibir al Pachuca.
En el plano físico, la escuadra albiazul registra noticias positivas con la reincorporación al trabajo grupal del defensor Stefan Medina y del atacante Luca Orellano, quienes ya se encuentran completamente recuperados de sus respectivas molestias y entrenan al parejo de sus compañeros. Orellano apunta a tener minutos de juego, lo que amplía las variantes ofensivas para el cuerpo técnico en un tramo crucial de la competencia. No obstante, la baja en la enfermería la protagoniza el delantero serbio Uros Durdevic, quien continúa marginado de las prácticas debido a una molestia persistente en el tobillo que también le impidió disputar el encuentro de la jornada pasada ante el América en el Estadio Azteca.
La principal disyuntiva táctica para Almeyda radica en la conformación del mediocampo y la delantera, puntualmente en la elección entre el experimentado Lucas Ocampos y el canterano César Garza. Durante el empate frente al conjunto azulcrema, Garza formó parte del once inicial en el sector defensivo del mediocampo, cumpliendo con las expectativas del estratega. Si Ocampos recibe la oportunidad de arrancar como titular frente a los Tuzos, el entrenador se verá en la necesidad de ajustar su planteamiento estratégico, considerando las repercusiones que esto tendría en la cuota obligatoria de minutos para jugadores menores que estipula el reglamento del certamen.
Este factor reglamentario añade un grado de complejidad al cierre del torneo regular para la institución regiomontana. Actualmente, Monterrey acumula 469 minutos disputados por futbolistas juveniles, lo que significa que todavía tiene pendientes 701 minutos para alcanzar la cifra mínima de 1,170 requerida al término de la fase regular. Con apenas siete encuentros restantes en el calendario, el cuerpo técnico necesita promediar alrededor de 100 minutos por partido para evitar posibles sanciones deportivas o la pérdida de puntos en la tabla. En este escenario, César Garza se ha consolidado como el elemento juvenil con mayor participación, sumando 223 minutos tras arrancar como titular en los últimos tres compromisos ante Cruz Azul, Atlante y América, por lo que su presencia en el terreno de juego se perfila como un factor determinante tanto en lo deportivo como en lo normativo.
En la tabla de posiciones, la urgencia de sumar unidades es imperativa para los regiomontanos. Monterrey se ubica actualmente en la décima posición de la clasificación general con 14 puntos acumulados, a solo una unidad de distancia de los puestos que otorgan un boleto directo a la Liguilla, demarcación que actualmente ocupa el Club Tijuana con 15 unidades en el octavo peldaño. Una victoria en casa ante el cuadro hidalguense representaría un envión anímico fundamental y una vía directa para rebasar rivales en la lucha por el pase a la fase final.
La probable alineación que ensaya el cuerpo técnico albiazul para este duelo clave está conformada por Esteban Andrada en la portería; Ricardo Chávez, Víctor Guzmán, Carlos Salcedo y Gerardo Arteaga en la línea defensiva; Óliver Torres y Orbelín Pineda en el doble pivote del medio campo; la incógnita entre César Garza o Lucas Ocampos para completar la zona medular; y un tridente ofensivo compuesto por Jesús Corona, Diego Rossi y Hugo Cuypers. Las últimas decisiones sobre este esquema definitivo se tomarán en las horas previas al silbatazo inicial, valorando el estado físico de los elementos que arrastran molestias y el cumplimiento de las normativas de la liga.
Fuente: Tribuna
