Monterrey, Nuevo León.- Las condiciones meteorológicas recientes asociadas al ingreso del frente frío número 2 al territorio de Nuevo León han dejado un impacto favorable en los principales embalses hídricos de la entidad. De acuerdo con los reportes oficiales compartidos por las autoridades estatales, las precipitaciones registradas en los últimos días propiciaron un incremento considerable en el almacenamiento de agua, destacando de manera particular el comportamiento hidrológico de la Presa La Boca, situada en el municipio de Santiago.

El reporte oficial detalla que este embalse superó su límite operativo ordinario al alcanzar un porcentaje de llenado del 101.72 por ciento. Con esta cifra, la presa alberga actualmente un volumen de 38.01 millones de metros cúbicos de agua, lo que refleja la cantidad captada durante los episodios de lluvia constante que afectaron tanto a la zona metropolitana como a las regiones montañosas colindantes durante el paso del sistema frontal por el noreste del país.

El fenómeno climático no solo benefició al vaso ubicado en Santiago, sino que también repercutió de forma directa en el almacenamiento general del sistema de presas del estado de Nuevo León. En este contexto de recuperación, la Presa Cerro Prieto se posicionó con un registro del 81.67 por ciento de su capacidad total, lo que se traduce en un volumen acumulado de 245 millones de metros cúbicos de agua disponible para la región.

Por su parte, el embalse de El Cuchillo, considerado uno de los pilares fundamentales para el abasto hídrico regional, se encuentra operando al 60.01 por ciento de su capacidad, albergando 673.97 millones de metros cúbicos. Asimismo, la infraestructura correspondiente a la nueva Presa León reporta un llenado del 43.86 por ciento, equivalente a 97.29 millones de metros cúbicos, cifras que consolidan un panorama favorable para la seguridad hídrica estatal tras el paso de las precipitaciones recientes.

Ante este escenario de captación positiva, las instancias gubernamentales han enfatizado la relevancia de mantener en marcha las estrategias integrales diseñadas para la gestión, optimización y aprovechamiento del recurso hídrico. Estas acciones forman parte de la planeación hidráulica implementada con el propósito de garantizar el suministro a mediano y largo plazo en los diferentes municipios que conforman la zona metropolitana y sus alrededores.

Entre las medidas prioritarias destacadas por la administración estatal se encuentran la operación y consolidación del Acueducto El Cuchillo II, una infraestructura clave que ha permitido mejorar de manera sustancial la transferencia de recursos hacia los centros urbanos. Asimismo, se contemplan proyectos estratégicos adicionales como la puesta en marcha definitiva de la nueva Presa León, orientada a robustecer de forma permanente la capacidad de almacenamiento general del sistema hídrico de la entidad.

Complementariamente, el plan operativo del gobierno estatal contempla el desarrollo de labores técnicas permanentes, tales como la perforación de nuevos pozos profundos para la extracción regulada de agua del subsuelo, programas intensivos y continuos para la detección y reparación oportuna de fugas en la red de distribución urbana, así como el impulso a la tecnificación de los sistemas de riego agrícola para optimizar el consumo de agua en el sector primario de la economía regional.

Las autoridades estatales reiteraron que el seguimiento al comportamiento de las presas se mantiene bajo un esquema de supervisión constante mediante monitoreos hidrometeorológicos, evaluando de manera permanente las condiciones de los embalses ante el desarrollo de la temporada de precipitaciones para garantizar una administración transparente y eficiente de los recursos disponibles en beneficio de los habitantes de Nuevo León.

Fuente: Tribuna