Nuevo León.- El Cabildo de Monterrey aprobó de manera oficial la contratación y utilización de la planta Centro Integral de Procesamiento de Residuos (Cipres), operada por la empresa Red Recolector y ubicada en el municipio de Salinas Victoria, como una alternativa estratégica para la disposición, manejo y tratamiento de la basura generada en la capital del estado, luego de que se registrara una suspensión en las operaciones del organismo público descentralizado Sistema Integral de Manejo Ecológico de Desechos (Simeprode).

Durante una sesión ordinaria celebrada el pasado viernes, los integrantes del cuerpo edilicio avalaron ampliar las opciones operativas para el manejo de los residuos sólidos urbanos no peligrosos. Esta medida administrativa se adopta después de que la administración municipal hubiera realizado los pagos correspondientes a ocho meses de servicio ante Simeprode, desembolso que ascendió a un monto total de 37.8 millones de pesos, situación que generó un análisis detallado sobre la viabilidad y continuidad del esquema tradicional de disposición de basura en la zona metropolitana.

El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, aclaró durante la discusión en la sesión de Cabildo que las acciones implementadas por las autoridades municipales y la eventual reconfiguración de rutas no representaron, en ningún momento, un riesgo sanitario para la población ni la posibilidad de que se interrumpiera la recolección de desechos en los hogares regiomontanos, recalcando que el servicio público se mantuvo operando con normalidad y bajo estrictos estándares logísticos.

Nada más dejar muy claro que nunca hubo un riesgo sanitario ni la posibilidad de que no se recupere la basura en las casas; se siguió el servicio normalmente… se amplió la posibilidad de que fuera en otro lugar también”, expresó el edil durante su intervención ante los regidores y síndicos, buscando dar absoluta certeza a la ciudadanía respecto a la gestión y continuidad de los servicios públicos esenciales en el municipio.

La decisión tomada por el Cabildo se originó a raíz de un conflicto administrativo y financiero suscitado el pasado 28 de septiembre, fecha en la que personal de SIMEPRODE negó de manera temporal el acceso a los camiones recolectores procedentes de los municipios de Monterrey y Apodaca. Dicha restricción de ingreso se debió a un diferendo relacionado con un presunto adeudo de aproximadamente 35 millones de pesos, el cual supuestamente se encontraba acumulado desde el mes de junio, lo que tensó momentáneamente la relación institucional entre el organismo estatal y las administraciones municipales.

En aquel momento, las unidades de recolección de basura permanecieron estacionadas por varias horas en el exterior de las instalaciones del centro de confinamiento ubicado en Salinas Victoria, generando incertidumbre logística para las cuadrillas de limpieza. Fue alrededor de las 13:00 horas de esa jornada cuando las autoridades del centro permitieron el ingreso parcial de los vehículos, aunque las unidades terminaron por salir de las instalaciones cargadas con los residuos sin haber completado los procesos habituales de descarga, evidenciando la necesidad imperativa de contar con vías alternas para evitar contingencias a mediano plazo.

Con la aprobación de este nuevo acuerdo por parte del Cabildo, el gobierno municipal de Monterrey asegura un esquema de respaldo operativo que previene cualquier eventualidad derivada de desacuerdos con el organismo estatal de manejo de residuos, dotando a la administración de la flexibilidad logística necesaria para el tratamiento eficiente de las toneladas de desechos que se generan de manera cotidiana en las diferentes zonas de la ciudad.

Aunado a esta importante disposición en materia de servicios públicos, el pleno del Cabildo aprobó también la expedición oficial del nuevo Atlas de Peligros y Riesgos de Monterrey. Esta herramienta técnica y normativa permitirá a las autoridades municipales identificar, evaluar y clasificar de forma precisa las distintas zonas de riesgo presentes en el territorio urbano, considerando tanto factores de origen natural como aquellos derivados de actividades humanas, así como peligros específicos de carácter geológico e hidrometeorológico, fortaleciendo sustancialmente los protocolos de protección civil, prevención de desastres y planeación territorial para la capital de Nuevo León.

Fuente: Tribuna