Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó con 72 votos a favor la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una norma que abre la puerta a la reducción gradual del efectivo en trámites, servicios y cobros de alto uso diario, como gasolineras y casetas de peaje. La decisión se da después de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la estrategia de eliminar de forma paulatina el dinero físico en esos servicios.
La ley obliga a dependencias de los tres órdenes de gobierno a aceptar pagos digitales en cualquier trámite y sienta las bases para que proveedores privados adopten plataformas electrónicas. Además, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tendrá 15 días hábiles después de la publicación oficial para definir cuáles serán los primeros sectores obligados a operar sin efectivo.
¿Qué cambia con la nueva Ley de Economía Digital?
El nuevo marco legal busca ampliar el uso de herramientas tecnológicas para pagos y transferencias en todo el país. Según lo aprobado, el objetivo es transparentar operaciones, mejorar la recaudación y combatir prácticas irregulares vinculadas al manejo de efectivo.
En los hechos, la norma empuja a que tanto gobierno como empresas migren de manera gradual a esquemas electrónicos. Esto impactará especialmente en servicios de alto flujo, donde el uso de efectivo sigue siendo cotidiano.
Gasolineras, casetas y los sistemas que se volverán clave
Uno de los focos principales está en la red carretera y el consumo de combustibles. La transición alcanzaría a más de 13 mil estaciones de servicio y a las plazas de cobro del país, que deberán avanzar hacia esquemas de cobro digital.
Entre las herramientas que cobrarán mayor relevancia están:
- CoDi, la plataforma de Banco de México (Banxico) para transferencias instantáneas mediante códigos QR y sin comisión en operaciones al menudeo.
- DiMo, sistema que permite vincular una cuenta bancaria con el número de teléfono celular del usuario.
- Telepeaje o TAG, dispositivos y tarjetas sin contacto para pagar cuotas de autopistas de forma automatizada.
La apuesta oficial es que estos mecanismos reduzcan tiempos de espera, faciliten el control de operaciones y ayuden a inhibir delitos como el robo de hidrocarburos.
Las dudas por inclusión financiera y el impacto en pequeños negocios
La aprobación también abrió cuestionamientos por el impacto en personas y comercios que todavía operan fuera del sistema bancario. Durante el debate legislativo se advirtió que muchos micronegocios, mercados locales y comunidades rurales podrían enfrentar costos adicionales si se les obliga a adquirir terminales o asumir comisiones bancarias.
Los legisladores respondieron que la ley contempla medidas de inclusión financiera, como cuentas simplificadas y mecanismos de incorporación gradual para sectores que hoy no cuentan con requisitos fiscales o bancarios complejos.
El punto de tensión es claro: mientras el gobierno impulsa la digitalización de pagos, millones de personas todavía no tienen acceso pleno a servicios financieros o conectividad suficiente para operar sin efectivo.
¿Cuándo sí se podrá usar efectivo?
La ley sí prevé excepciones. En caso de fallas técnicas, apagones o interrupciones severas en redes de telecomunicaciones, se permitirá temporalmente el uso de efectivo o cheques tradicionales.
Estas salvedades buscan evitar parálisis en servicios esenciales mientras se establecen reglas de supervisión para impedir abusos. El siguiente paso será conocer qué sectores definirá primero Hacienda una vez que la norma sea publicada oficialmente.
Fuente: Tribuna
