Ante esta petición, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, se pronunció para asegurar que la organización se encuentra en disposición de colaborar y respaldar cualquier revisión orientada a esclarecer los hechos. Las declaraciones del máximo jerarca de la liga se produjeron en el marco de la reunión de otoño de los propietarios celebrada en la ciudad de Nueva York, donde el caso del mariscal de campo acaparó la atención de los medios especializados y los directivos.
El núcleo de la controversia radica en determinar el proceso mediante el cual se autorizó la participación deportiva de Hurts en el encuentro disputado frente a los Jacksonville Jaguars, realizado tras un desplazamiento internacional. Según los antecedentes del caso, el mariscal de campo fue diagnosticado inicialmente con un coágulo sanguíneo superficial en la pantorrilla izquierda durante la estancia del equipo en Londres. Pese a este hallazgo médico inicial, el jugador vio acción en el partido oficial, lo que hoy motiva a la asociación gremial a cuestionar si los protocolos de prevención y los estándares de seguridad implementados fueron los adecuados para salvaguardar su integridad física.
En un comunicado oficial emitido por la organización sindical, se enfatizó que antes de emitir cualquier juicio definitivo o conclusión apresurada sobre el manejo de la situación, resulta indispensable realizar una indagatoria. La Nflpa dejó en claro que, hasta el momento de su pronunciamiento, no tenía conocimiento previo de una investigación interna formal iniciada de oficio por parte de la propia liga sobre la atención clínica brindada al mariscal de campo de los Eagles.
Roger Goodell respondió a la postura de la asociación gremial durante su conferencia de prensa del pasado miércoles 21 de octubre de 2026. El comisionado indicó que la liga recibe con apertura la propuesta de escrutinio y detalló que el director médico de la NFL, el doctor Allen Sills, ya había realizado una evaluación de los protocolos aplicados. Goodell reconoció que la asociación está en su derecho legítimo de solicitar una revisión exhaustiva cuando existan dudas sobre el bienestar de un deportista.
El comisionado insistió en que, desde la perspectiva de la administración central de la liga, los procedimientos establecidos se cumplieron conforme a la normativa vigente. Goodell subrayó que la prioridad de la organización en este momento es la evolución médica, la salud a largo plazo y el bienestar de Hurts, a quien calificó como un elemento de gran valor y muy apreciado tanto por la franquicia de Filadelfia como por la comunidad de la liga en general.
La gravedad de la condición médica de Jalen Hurts se hizo más evidente tras el retorno del equipo a territorio estadounidense. Los exámenes clínicos posteriores revelaron que la patología inicial había evolucionado hacia una trombosis venosa profunda, acompañada de la presencia de coágulos sanguíneos en ambos pulmones. Este diagnóstico encendió las alarmas en la organización deportiva y planteó dudas sobre la pertinencia de haber autorizado tanto su participación en el juego como el posterior viaje transatlántico en avión, condiciones que pudieron haber incrementado los riesgos para su salud.
Como consecuencia de este cuadro clínico, la directiva de los Philadelphia Eagles procedió a colocar al mariscal de campo en la lista de reservas por lesión, retirándolo de toda actividad competitiva por el resto de la campaña mientras recibe un tratamiento especializado basado en la administración de anticoagulantes. La investigación solicitada por la asociación de jugadores buscará establecer responsabilidades, revisar los vacíos en la toma de decisiones clínicas y proponer modificaciones normativas que impidan la repetición de escenarios similares en el futuro del fútbol americano profesional.

Jalen Hurts causa baja en la NFL y abre debate sobre protocolos de salud
Fuente: Tribuna
