Monterrey, Nuevo León. – La ruta migratoria de la mariposa monarca ha registrado el paso de miles de ejemplares por territorio neoleonés, donde habitantes de diversos municipios han reportado el avistamiento de estos insectos que proceden de las Montañas Rocosas del sur de Canadá y tienen como destino final los santuarios de hibernación ubicados en el Estado de México y Michoacán.
A través de diversas plataformas digitales, la ciudadanía ha compartido registros visuales que documentan el trayecto de la especie por la entidad. Uno de estos avistamientos ocurrió la tarde del 18 de octubre de 2026 en el municipio de Mina, donde decenas de mariposas fueron captadas revoloteando entre la vegetación local ante la mirada de los residentes. El 17 de octubre de 2026 se registraron avistamientos similares en zonas urbanas y espacios públicos como el Parque Fundidora en Monterrey, además de reportes procedentes del municipio de Guadalupe, lo que evidencia el flujo de los ejemplares a través del estado en su recorrido hacia el sur.
El fenómeno migratorio también ha tenido presencia en la vecina entidad de Coahuila. En municipios como Sabinas, pobladores observaron a cientos de mariposas reposando en las copas de los árboles antes de reanudar su vuelo, mientras que el 19 de octubre de 2026 se documentaron cruces en las inmediaciones del Río Bravo, a la altura de Ciudad Acuña, lo que consolida la ruta establecida por la franja fronteriza del norte del país hacia el territorio nacional.
De acuerdo con especialistas en conservación ambiental y estudio de la especie, el viaje de la mariposa monarca comienza anualmente entre mediados y finales de agosto, y su ingreso masivo a territorio mexicano se registra durante septiembre y octubre. El extenso trayecto abarca geográficamente entidades como Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, el Estado de México y Michoacán, además de registrarse con menor frecuencia en estados de las regiones norte, occidente, centro y sur del país, tales como Baja California, Sonora, Chihuahua, Durango, Jalisco, Puebla, Morelos, Ciudad de México, Veracruz y Tlaxcala.
Ante la presencia recurrente de estos insectos en zonas urbanas y rurales durante esta temporada, grupos de expertos y organizaciones civiles han emitido recomendaciones técnicas orientadas a garantizar la protección de la especie y evitar cualquier tipo de alteración en su ciclo biológico. Entre las principales medidas se destaca la necesidad de mantener una distancia prudente y guardar silencio durante los avistamientos, y evita intentar tocarlas o realizar movimientos bruscos que puedan propiciar su dispersión y un desgaste energético innecesario para los ejemplares.
Se subraya la importancia de preservar y cuidar su entorno inmediato durante las paradas temporales de descanso. Esto implica abstenerse de encender fogatas, utilizar sustancias químicas nocivas o podar ramas en los sitios donde las mariposas eligen reposar. Los árboles fungen como refugio indispensable para su supervivencia, proporcionan la estabilidad térmica y la sombra requeridas durante las escalas de su prolongada travesía.
En caso de visitar áreas naturales protegidas o santuarios establecidos, las autoridades ambientales recomiendan transitar por los senderos autorizados y atender las indicaciones de los guías locales. Estas acciones buscan equilibrar la observación responsable del fenómeno natural con la preservación ecológica, garantizando que el paso de la mariposa monarca por la región se desarrolle bajo condiciones óptimas de respeto hacia su hábitat natural.
Fuente: Tribuna
