Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que sostuvo un encuentro tenso con la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, en el que ambas elevaron la voz durante una reunión privada en el aeropuerto de Ciudad Juárez. La mandataria federal explicó que la conversación abordó la presunta presencia de agentes estadounidenses en un operativo de seguridad, las responsabilidades del exfiscal estatal y los señalamientos políticos intercambiados entre ambas funcionarias.

¿Por qué discutieron la presidenta y la gobernadora de Chihuahua?

Sheinbaum relató que la reunión se concretó después de que Campos Galván expresara públicamente su interés en conversar con ella y se comunicara con su oficina. El encuentro ocurrió durante la gira de rendición de cuentas que la presidenta realizó por las 32 entidades del país en septiembre.

Según la versión de la mandataria federal, la gobernadora le reclamó por las declaraciones relacionadas con una posible violación a la Ley de Seguridad Nacional, debido a la presunta participación de agentes extranjeros en Chihuahua sin la autorización correspondiente. Campos había declarado previamente que Sheinbaum la señaló en repetidas ocasiones por una supuesta traición a la patria. “Levantamos la voz en algún momento, sí, las dos”, reconoció la presidenta.

¿Qué se dijeron sobre el exfiscal y los agentes extranjeros?

De acuerdo con Sheinbaum, Campos Galván sostuvo que ella no era responsable de la presunta intervención de agentes extranjeros y atribuyó los hechos al entonces fiscal estatal, identificado en la información proporcionada como César J. M. La gobernadora también habría mencionado posibles actos de corrupción y presuntos vínculos con casinos relacionados con el exfuncionario.

La presidenta afirmó que recomendó presentar las denuncias correspondientes si existían pruebas y señaló que ofreció facilitar el contacto con la titular de la Fiscalía General de la República (FGR). También mencionó que durante la conversación surgieron señalamientos de la gobernadora contra Ariadna Montiel por supuestos nexos con el narcotráfico, acusación que Sheinbaum dijo que debía sustentarse con pruebas.

Otro punto de fricción, según la presidenta, fue el uso de la expresión “gobierno de la muerte”, que atribuyó a Campos Galván. Sheinbaum aseguró que respondió a los distintos señalamientos con la indicación de recurrir a las instancias legales correspondientes, sin dar por acreditadas las acusaciones mencionadas durante la reunión.

¿Cómo quedó la relación entre ambos gobiernos?

Sheinbaum explicó que, al finalizar la conversación, Campos preguntó cómo continuaría la relación entre ambas administraciones. La presidenta respondió que mantendrían una relación institucional y que las dependencias federales seguirían disponibles para atender los asuntos de Chihuahua en materia de seguridad y coordinación gubernamental.

La mandataria federal también pidió a la titular de la FGR que informara sobre la reunión que sostuvo con la gobernadora, al considerar que podría aportar elementos sobre los señalamientos contra el exfiscal y la presunta entrada de agentes extranjeros al estado. Por ahora, las declaraciones públicas de ambas funcionarias reflejan versiones sobre el encuentro, mientras que la relación institucional entre los gobiernos federal y estatal quedó planteada como la vía para atender sus diferencias.

Fuente: Tribuna