Monterrey, Nuevo León.- La permanencia de Clara Luz Flores como aspirante a la gubernatura de Nuevo León por el partido Morena ha desatado una severa disputa interna y el riesgo latente de una ruptura con sus aliados históricos, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Diversas figuras prominentes del movimiento político advirtieron que la postulación podría derivar en una derrota electoral irreversible si no se reconsidera la estrategia de cara al proceso electoral de 2027.
El posicionamiento fue dado a conocer de manera conjunta por Tatiana Clouthier, Andrés Mijes y Judith Díaz, tras sostener una reunión de análisis político durante la tarde de este jueves. Durante el encuentro, los dirigentes y militantes externaron su profunda preocupación ante los recientes sondeos de opinión, los cuales, según señalaron, reflejan un rechazo ciudadano generalizado hacia la figura de Flores y una estrepitosa caída en la intención de voto para el partido guinda en la entidad federativa.
Tatiana Clouthier calificó la situación actual del partido en el estado como una caída libre a pasos acelerados, al grado de señalar que los pronósticos estadísticos ubican a la abanderada en una posición alarmantemente baja dentro de las preferencias electorales, al borde de quedar fuera de los parámetros gráficos tradicionales. Ante este panorama, la exfuncionaria federal insistió en que la dirigencia nacional debe evaluar con detenimiento la viabilidad de la candidatura, argumentando que la estructura partidista por sí sola no cuenta con el margen suficiente para remontar las cifras adversas sin ajustes profundos en la estrategia.
Por su parte, Judith Díaz enfatizó que las repercusiones de mantener dicha postulación trascienden el ámbito interno de Morena, al poner en peligro la continuidad de la coalición con el Verde y el PT. Díaz reveló que las dirigencias estatales de ambos partidos aliados, encabezadas por Guadalupe Rodríguez por el PT y Edgar Salvatierra por el PVEM, sostuvieron reuniones recientes para evaluar el escenario político, calificando la falta de consenso como un foco rojo de alerta que podría condenar a las fuerzas progresistas a la derrota en los próximos comicios locales de no alcanzarse un acuerdo satisfactorio.
En la misma línea, el alcalde Andrés Mijes respaldó las advertencias de sus compañeros y señaló que el malestar hacia la candidatura no es solo una percepción de las altas esferas partidistas, sino un reclamo constante que se percibe cotidianamente en las calles de los municipios neoleoneses. Mijes subrayó que la ciudadanía ha manifestado abiertamente su negativa a ver a Clara Luz Flores en las boletas electorales, por lo que hizo un llamado urgente a escuchar las demandas de la base social y replantear el rumbo político institucional.
En medio de estas tensiones internas y posicionamientos encontrados, la agenda política estatal prevé la visita a Nuevo León de la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes. La llegada de la líder partidista tiene como objetivo principal encabezar reuniones de trabajo orientadas a cerrar filas en torno a la figura de Flores y buscar el respaldo de los diversos sectores del partido, en un intento por contener el descontento regional y propiciar la unidad institucional antes de que las diferencias escalen a mayores fricciones públicas.
No obstante, la incertidumbre sobre el futuro de la alianza electoral se mantiene plenamente latente en la entidad. Los partidos integrantes de la coalición programaron un encuentro definitivo para el próximo 29 de octubre, fecha en la que se definirá formalmente si se preserva el bloque político conjunto o si las diferencias irreconciliables en torno a la selección de la candidatura a la gubernatura fracturan de manera definitiva la coalición en Nuevo León.
Fuente: Tribuna
