Monterrey, Nuevo León. – El centro de Monterrey se convirtió en un escenario de tradiciones, color y expresiones artísticas con la realización del tradicional Desfile de las Calaveras, evento enmarcado en las actividades de la décima novena edición del Festival Internacional de Santa Lucía. Pese a las condiciones meteorológicas adversas registradas durante la jornada dominical, cientos de familias regiomontanas y visitantes se congregaron en las principales calles del primer cuadro de la ciudad para presenciar el paso de los contingentes y celebrar una de las festividades más arraigadas de la cultura mexicana.
Las actividades dieron inicio a las 16:00 horas del domingo 25 de octubre de 2026, partiendo desde la explanada del Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (Marco). El trayecto contempló el avance de los carros alegóricos, comparsas y agrupaciones artísticas por la calle Zuazua, para posteriormente girar hacia la avenida Washington y continuar el recorrido sobre la calle Zaragoza. Este circuito urbano permitió a los espectadores apreciar de cerca las diversas manifestaciones culturales diseñadas para conmemorar el Día de Muertos.
Entre los asistentes que presenciaron el evento desde las zonas designadas se encontraron representantes del patronato del Festival Internacional de Santa Lucía, así como diversas autoridades invitadas y personalidades de la vida pública local. Se destacó la presencia entusiasta de familias invitadas, entre las que figuraron integrantes de núcleos tradicionales de la sociedad nuevoleonesa como los Denigris y descendientes directos de don Eugenio Garza Sada, quienes se sumaron a la apreciación del evento cultural.
El núcleo dinámico del desfile estuvo conformado por una amplia variedad de colectivos artísticos, entre los que destacó la participación de bailarines provenientes de distintas escuelas de danza folclórica e instituciones educativas de la región. Los participantes portaron elaborados vestuarios y complejos maquillajes característicos de catrines y catrinas, ejecutando coreografías tradicionales y contemporáneas que interactuaban con el público apostado a lo largo de las vallas de contención.

El Desfile de las Calaveras del Festival Santa Lucía llena de color el centro de Monterrey pese a la lluvia
El recorrido integró danzas de raíz prehispánica con indumentaria tradicional, complementadas por la presencia de agrupaciones de porristas y artistas escénicos que aportaron dinamismo a la caravana. Uno de los elementos visuales más celebrados fue la aparición de los alebrijes, representados tanto por personas caracterizadas con trajes artesanales como por estructuras monumentales montadas sobre plataformas móviles, las cuales exhibieron formas caprichosas y una paleta cromática de gran vivacidad.
La identidad e historia regional tuvieron un espacio preponderante dentro de los carros alegóricos, los cuales rindieron homenaje a figuras y personajes emblemáticos de Nuevo León. Entre los homenajeados figuraron Antonio de Nigris, conocido como ‘Tano’; el empresario y filántropo don Eugenio Garza Sada; y el reconocido comunicador Joel Sampayo, evocado con afecto por la audiencia regiomontana como el ‘reportero del aire’. Estas representaciones buscaron entrelazar la festividad nacional con la memoria colectiva del estado.
El desfile también incluyó la participación simbólica de ejemplares de perros xoloitzcuintles, cuya presencia evocó las profundas creencias de las culturas mesoamericanas en torno al inframundo y el acompañamiento espiritual de las almas. Se integraron carruseles decorados con altares de muertos tradicionales y elementos escenográficos alusivos a la iconografía urbana de Monterrey.
Como cierre del contingente, una nutrida caravana de automóviles clásicos de diversas décadas desfiló por las arterias viales del centro metropolitano. Los vehículos fueron adornados con arreglos florales de cempasúchil, figuras de calacas y motivos multicolores, atrayendo la mirada tanto de los entusiastas del automovilismo como de los demás asistentes.
A mitad del recorrido, una precipitación pluvial intermitente sorprendió tanto a los participantes como a las familias congregadas en las aceras. Las condiciones meteorológicas no detuvieron el desarrollo del programa oficial; los contingentes artísticos continuaron con sus ejecuciones y los espectadores permanecieron en el sitio, utilizando paraguas e impermeables para refrendar su interés en una jornada que conjugó la devoción por las tradiciones mexicanas y la resistencia de la comunidad ante las inclemencias del clima.

El Desfile de las Calaveras del Festival Santa Lucía llena de color el centro de Monterrey pese a la lluvia
Fuente: Tribuna
