Monterrey, Nuevo León. – El llamado se centra en la necesidad de evitar que la proliferación de estos transportes ligeros derive en un problema de seguridad vial a corto plazo, sobre todo ante la ausencia de modificaciones específicas dentro de los reglamentos homólogos de tránsito que normen su correcta utilización en la vía pública.
Durante su posicionamiento, Policarpo Flores señaló que, si bien municipios como Monterrey y San Pedro Garza García comenzaron a entablar diálogos preliminares hace algunas semanas para abordar la regulación de estos vehículos, es indispensable que el resto de las ciudades que conforman la metrópoli se sumen a estas acciones preventivas.
La falta de control institucional y el incremento constante de usuarios podrían propiciar un aumento exponencial en el número de incidentes viales en los que se vean involucrados scooters y patines motorizados, advirtió el dirigente partidista, afectando tanto a los propios conductores como a los peatones que comparten los espacios públicos.
Señaló que un factor determinante a considerar es la próxima temporada decembrina, periodo en el cual se registra un incremento en la adquisición de este tipo de tecnología como opción de regalo o transporte alternativo. Por esta razón, consideró prioritario que los ayuntamientos establezcan marcos regulatorios claros antes de que concluya el año, previniendo así vacíos legales que dificulten la supervisión de las vialidades.
Junto con este llamado, el municipio de San Pedro Garza García enfrenta retos particulares en su proceso de modificación normativa local. La consulta pública destinada a reformar el Reglamento de Movilidad, Tránsito y Seguridad Vial concluyó recientemente con una respuesta ciudadana limitada, al registrar seis aportaciones de personas interesadas en el tema.
De acuerdo con información proporcionada por la administración municipal, de las seis intervenciones recibidas, solo la mitad incluyó propuestas concretas para modificar el articulado de la iniciativa, mientras que las tres restantes se limitaron a emitir comentarios generales sin propuestas de adición o modificación sustancial.
Ante este panorama, la Comisión de Gobierno y Reglamentación del municipio asumió la tarea de analizar cada una de las aportaciones ciudadanas recibidas durante el proceso de consulta, e integrarlas en los trabajos técnicos necesarios para avanzar en la reforma reglamentaria.
La iniciativa institucional continúa bajo una revisión exhaustiva con el propósito de integrar un dictamen final que será sometido a votación ante el Cabildo, un proceso que proyecta su discusión definitiva para noviembre de 2026. Hasta que dicho dictamen sea aprobado y publicado, las modificaciones propuestas al reglamento de tránsito no contarán con validez jurídica definitiva en la demarcación.
La discusión en torno a la movilidad ligera refleja los retos actuales que enfrentan las administraciones urbanas para adaptarse a los nuevos hábitos de transporte sostenible, equilibrando la convivencia vial entre automóviles, peatones y vehículos motorizados alternativos en un entorno metropolitano en constante evolución.

Pide Policarpo Flores reglamentar microvehículos en la metrópoli antes de temporada decembrina
Fuente: Tribuna
