Ciudad de México.-  “Ese maldito error que siempre nos acompaña”, dijo con dolor Fernando Marcos al narrar el partido de México contra Francia en el Mundial de Inglaterra 1966, cuando la Selección Mexicana perdió la ventaja tras una falla defensiva que costó el empate. Han pasado 60 años y, a pesar de que la escuadra nacional ha crecido enormidades en los mundiales, ese pesado mantra parece perseguirnos.

En una lluviosa noche al sur de la Ciudad de México, el Tri atosigó, encerró y contuvo a la selección quizá más glamurosa del mundo —proveniente del país inventor del juego y con la mejor liga del planeta—, resistiendo el asedio por casi 75 minutos, pero sucumbiendo ante tres descuidos que resultaron letales.

El camino de la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 llegó a su fin. En un compromiso marcado por la intensidad y las adversidades climatológicas, el combinado nacional fue eliminado en la ronda de octavos de final tras caer 3-2 ante Inglaterra. A pesar de una respuesta decidida en los minutos finales, el esfuerzo del Tri no fue suficiente para prolongar su permanencia en la justa mundialista.

El Desarrollo del Partido

El inicio del cotejo se vio afectado por las fuertes lluvias, lo que obligó a postergar el silbatazo inicial durante una hora. Una vez en el terreno de juego, el partido se centró en una férrea disputa en el medio campo. México intentó imponer condiciones mediante presión alta y constantes faltas tácticas, diseñadas para neutralizar los circuitos de distribución del conjunto británico.

La primera aproximación clara para los locales ocurrió al minuto 15. Raúl Jiménez recibió un servicio en el área y conectó un espectacular remate de cabeza en posición horizontal, enviando el esférico hacia el ángulo inferior. Sin embargo, el guardameta inglés Jordan Pickford intervino de forma oportuna para ahogar el grito de gol.
A pesar del ímpetu azteca, fue Inglaterra quien inauguró el marcador al minuto 36. Jude Bellingham finalizó un contragolpe por la banda, conectando de cabeza un centro de Bukayo Saka para el 1-0 parcial. Apenas un minuto después (37′), el propio mediocampista del Real Madrid amplió la ventaja para los dirigidos por Thomas Tuchel, capitalizando el desconcierto en la última línea mexicana.

La respuesta del conjunto comandado por Javier Aguirre fue inmediata. Al 42′, Julián Quiñones aprovechó un rebote dentro del área chica y reventó el arco a Pickford con un potente derechazo, logrando el descuento (1-2) antes del descanso y encendiendo nuevamente los ánimos en el coloso capitalino.

Un Segundo Tiempo de Alarido

En la parte complementaria, México mantuvo su postura ofensiva, mientras que Inglaterra se replegó buscando explotar los espacios con transiciones rápidas. Al minuto 54, el panorama cambió tras la expulsión directa del defensor inglés Jarell Quansah, producto de una dura infracción sobre Jesús Gallardo.

Visiblemente afectados por la altitud y el acoso mexicano, el colapso inglés parecía inminente. Sin embargo, la superioridad numérica no se reflejó de inmediato a favor del Tri. Al minuto 60, tras una infracción del guardameta Raúl Rangel —provocada por un descuido previo de Edson Álvarez—, el delantero Harry Kane cobró de manera efectiva desde los once pasos para colocar el 1-3.

El dinamismo continuó en ascenso y, minutos más tarde, una falta de Bellingham dentro de su propia área concedió una pena máxima para México. Raúl Jiménez asumió la responsabilidad y ejecutó con precisión para sellar el 2-3 definitivo.

En el tramo final, México volcó todos sus recursos ofensivos a través de centros al área y disparos de larga distancia. No obstante, la defensa inglesa resistió hasta el silbatazo final, asegurando su boleto a cuartos de final, donde se medirán ante Noruega el próximo sábado a las 15:00 horas en el Estadio Miami. A pesar de consumarse la eliminación en casa y no superar la barrera de los octavos, la Selección Mexicana se despidió entre aplausos de una afición que reconoció su entereza, confirmando que el futbol a veces premia y, sobre todo, castiga con severidad.

Apuntes Históricos del Encuentro

Hito para el Estadio Ciudad de México Con este encuentro, el Estadio Ciudad de México concluyó su participación en la Copa Mundial de la FIFA 2026, alcanzando la histórica cifra de 24 partidos mundialistas albergados. El inmueble, que previamente atestiguó las consagraciones de Pelé en 1970 y de Diego Armando Maradona en 1986, se consolida como el recinto con más juegos disputados en la historia del torneo.

Registro histórico para Julián Quiñones A pesar de la eliminación, el delantero Julián Quiñones alcanzó una marca relevante al conseguir su cuarta anotación del certamen. Con esto, igualó a Luis “Matador” Hernández y a Javier “Chicharito” Hernández como los máximos goleadores de la Selección Mexicana en una sola edición de la Copa del Mundo. Quiñones marcó consecutivamente frente a Sudáfrica, Chequia, Ecuador e Inglaterra.
Detalles Técnicos

Selección Alineación Titular

México Raúl Rangel, Jorge Sánchez, César Montes, Johan Vásquez, Jesús Gallardo, Erik Lira, Luis Romo, Gilberto Mora, Roberto Alvarado, Raúl Jiménez, Julián Quiñones.

Inglaterra Jordan Pickford, Ezri Konsa, Marc Guéhi, Nico O’Reilly, Jarell Quansah, Declan Rice, Elliot Anderson, Jude Bellingham, Bukayo Saka, Anthony Gordon, Harry Kane.

Arbitraje El árbitro central del partido fue el australiano-iraní Alireza Faghani, quien tuvo una actuación muy cuestionada al permitir el juego brusco y pausar las acciones por faltas intrascendentes. Estuvo acompañado por los abanderados australianos George Lakrindis y Andrew Lindsay, y por los marroquíes Jalal Jayed y Zakaria Brinsi en el VAR.

Colofón

El Mundial 2026 resultó mucho mejor de lo esperado para la Selección Nacional de México. Se lograron diversos récords favorables que respaldan la afirmación de que United 2026 ha sido la mejor Copa del Mundo en la historia del país. Sin embargo, persiste el pesado estigma de caer en octavos de final, sumado a la sensación de que el nivel mostrado daba para un mejor resultado.

No queda más que ser resilientes y confiar en la base sólida que se ha construido para el futuro. Lo más rescatable: la profunda reconciliación entre la selección y su afición. Que esa comunión nunca termine.

Fuente: Tribuna