Estados Unidos.- La clasificación de Inglaterra a las semifinales del Mundial 2026 quedó envuelta en la polémica este sábado 11 de julio luego de una controvertida acción previa al primer gol de Jude Bellingham en el duelo de cuartos de final frente a Noruega. La jugada generó reclamos inmediatos por parte del conjunto escandinavo y abrió un intenso debate sobre la aplicación del reglamento.

Todo ocurrió hacia el final del primer tiempo, cuando un saque de meta del portero noruego Orjan Nyland pareció rozar uno de los cables que sostienen una cámara aérea sobre el terreno de juego. Segundos después, Inglaterra recuperó la posesión y Bellingham firmó el tanto del empate.

¿Qué dice el reglamento sobre un balón que toca un cable?

De acuerdo con las Reglas de Juego, si el balón impacta un objeto externo, como un cable suspendido sobre el campo, el árbitro debe detener el encuentro y reanudar las acciones mediante un balón a tierra para definir la posesión. Sin embargo, el partido continuó sin interrupciones y la anotación fue validada.

La FIFA respondió posteriormente a la controversia mediante un comunicado en el que aseguró que el sensor del Balón Conectado no detectó evidencia de contacto. Según el organismo, el dispositivo no registró ningún cambio en el denominado “latido del balón” durante la trayectoria del saque de meta, por lo que concluyó que no existían pruebas de que hubiera tocado el cable.

¿Por qué la jugada sigue generando dudas?

Pese a la explicación de la FIFA, no quedó claro en qué momento ni bajo qué procedimiento fueron revisados los datos del balón. Además, tampoco se informó si el árbitro asistente de video, Jerome Brisard, realizó una revisión específica de la acción antes de que se concediera el gol.

Las imágenes de la transmisión mostraron una aparente modificación en la trayectoria del balón antes de que Inglaterra recuperara la posesión. Tras el gol, Nyland golpeó el césped con evidente frustración, mientras Erling Haaland y el técnico Stale Solbakken reclamaron enérgicamente al árbitro francés Clément Turpin tanto en la cancha como camino a los vestidores.

Más allá de la polémica, Inglaterra terminó imponiéndose 2-1 en tiempo extra gracias a un doblete de Jude Bellingham, quien volvió a ser el héroe de los Tres Leones y selló el pase a las semifinales, dejando a Noruega con la sensación de que una de las acciones más discutidas del torneo pudo cambiar el rumbo del partido.

Fuente: Tribuna