Estados Unidos.- Estados Unidos condicionó la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a la cooperación de México en materias de agua y seguridad, sin los cuales el gobierno de Donald Trump no aceptaría renovar el tratado, dijo el miércoles el negociador del gobierno estadounidense, Jamieson Greer. La postura estadounidense vincula explícitamente el desempeño comercial con el cumplimiento de obligaciones hídricas establecidas en tratados bilaterales previos.

¿Cuáles son las obligaciones de México en materia de agua?

México mantiene compromisos históricos de entrega de agua a Estados Unidos conforme al Tratado sobre Distribución de Aguas Internacionales de 1944. Este acuerdo establece el volumen anual que debe trasvasarse hacia territorio estadounidense desde cuencas binacionales. El incumplimiento o retrasos en estas entregas han generado tensiones diplomáticas previas entre ambas naciones.

La administración estadounidense enfatizó que el cumplimiento de estas obligaciones constituye un requisito previo para avanzar en negociaciones comerciales de mayor envergadura. Autoridades de Washington indicaron que la falta de cooperación hídrica podría obstaculizar cualquier renegociación del T-MEC que busque beneficiar a México.

El volumen de agua comprometido representa una cantidad significativa para sectores agrícolas y municipales estadounidenses, particularmente en estados fronterizos como Texas, Arizona y California. La presión sobre estos recursos se ha intensificado por sequías recurrentes en el suroeste estadounidense durante la última década.

¿Cómo se conecta el agua con la negociación comercial?

Funcionarios estadounidenses plantearon que cualquier extensión o modificación del T-MEC requiere demostraciones concretas de cooperación en temas considerados prioritarios por Washington. La seguridad, el control de drogas y la migración se cuentan entre esos temas estratégicos junto con las obligaciones hídricas.

Esta estrategia vinculante busca presionar al gobierno mexicano para cumplir simultáneamente en múltiples frentes. Estados Unidos condicionó beneficios comerciales y tratamiento preferencial a cambios de política en seguridad y agua, según informaron fuentes diplomáticas.

México importa aproximadamente 39 por ciento de sus bienes desde Estados Unidos bajo las condiciones del T-MEC vigente desde 2020. Cualquier revisión desfavorable podría afectar sectores manufactureros, agrícolas y de servicios que dependen del acceso preferencial al mercado estadounidense.

Las negociaciones sobre la revisión del tratado estaban programadas para realizarse durante 2025 conforme a disposiciones de revisión fijadas en el texto original del acuerdo. Estados Unidos presentó estas condiciones como no negociables para avanzar en discusiones de fondo sobre modernización del T-MEC.

Fuente: Tribuna