Múnich, Alemania.- El Ministerio de Cultura del Gobierno de Baviera informó este 26 de julio que el ejecutivo del estado federado del sureste de Alemania devolverá una escultura de bronce de Picasso realizada en 1906 a los descendientes del marchante judío Alfred Flechteim, quien la había comprado en los años 30 del siglo XX, antes que el partido nazi asumiera el poder en 1933. La obra titulada Fernande había sido confiscada por las autoridades bávaras de aquel entonces tras la huida de Flechteim hacia el extranjero.

Según el comunicado emitido por la entidad federal, la obra saldrá de las Colecciones Estatales de Pintura de Baviera en Alemania y regresará a manos de la familia de Alfred Flechteim, que la reclamaba desde el año 2022.

La repatriación ocurre bajo una norma que entró en vigor en diciembre del año pasado en Alemania. Esta disposición estableció mecanismos para identificar y devolver obras de arte que fueron adquiridas de manera coercitiva durante el periodo nazi. Las autoridades alemanas han comenzado a aplicar este marco legal para casos como el de esta escultura de Picasso que permanecía en poder del museo desde los años 30.

Cabe reseñar que el marchante judío que originalmente poseía la obra fue obligado a abandonarla debido a la persecución que comenzó a implementar el gobierno de Adolfo Hitler tras su asunción como canciller en 1933. La pieza representa uno de los miles de objetos de arte arrebatados a familias judías durante el Holocausto. El proceso de repatriación constituye un reconocimiento oficial del robo cultural perpetrado hace casi un siglo durante el régimen hitleriano.

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¿Cómo se identificó que la obra fue cedida bajo coerción?

Los investigadores alemanes y especialistas en arte examinaron la historia de propiedad de la escultura de bronce. Encontraron documentación que demostraba que el marchante judío Alfred Flechteim fue obligado a abandonar su propiedad en Múnich, donde estaba la obra en aquel entonces. Este tipo de investigaciones en registros y archivos históricos permitió reconstruir el viaje del objeto de arte robado a través del tiempo.

La investigación incluyó entrevistas con archivos internacionales de arte y consultas con expertos en colecciones privadas de la era nazi. Estos estudios concluyeron que la adquisición fue  producto de la persecución y las restricciones económicas que enfrentaban los judíos bajo el régimen nacionalsocialista. Las autoridades alemanas utilizaron este material probatorio para fundamentar la decisión de restitución.

¿Qué significa esta medida para otras obras confiscadas en museos europeos?

La restitución de esta escultura de Pablo Picasso establece un precedente en Alemania bajo la nueva normativa. Decenas de museos en el país teutón tendrán que revisar sus colecciones para identificar piezas adquiridas de manera coercitiva durante el nazismo. Esta obligación legal extiende el alcance de las investigaciones de proveniencia en instituciones culturales alemanas de todos los tamaños.

Otros países europeos como Francia, Austria e Italia también han implementado leyes similares en los últimos años. La coordinación internacional en materia de restitución de arte ha aumentado significativamente en la última decada. Organizaciones especializadas y museos europeos ahora colaboran para identificar y devolver obras que fueron robadas a víctimas del Holocausto y sus familias.

Los descendientes del marchante judío Alfred Flechteim recibirán la escultura una vez que se completen los trámites administrativos en las Colecciones Estatales de Pintura de Baviera. La entrega se realizará conforme a los protocolos establecidos por la nueva normativa alemana sobre restitución de arte confiscado bajo el nazismo.

Fuente: Tribuna