Ciudad de México.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de México informó este 18 de agosto que la acelerada llegada al territorio mexicano del fenómeno El Niño provocará un incremento de las sequías y aumentará la escasez de agua en el país debido al calentamiento anómalo del Océano Pacífico. La dependencia federal apuntó que el evento climático podría ser el más fuerte de los últimos 75 años, poniendo en riesgo el equilibrio ecológico, la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de la nación.

Semarnat detalló que el calentamiento anómalo del océano Pacífico generará cambios en las corrientes marinas y en la circulación atmosférica que provocarán alteraciones en el desplazamiento de los sistemas de baja presión que normalmente traen lluvia hacia México, reduciendo significativamente la precipitación en diferentes regiones del país durante el evento.

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¿Cuáles son los efectos esperados de El Niño en México?

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) comunicó que las sequías prolongadas asociadas con El Niño afectarán la disponibilidad de agua para consumo humano, así como la agricultura y la generación de energía hidroeléctrica. Las reservas nacionales muestran niveles críticos, y la intensificación de las sequías por el fenómeno agravará aún más esta situación, sobre todo en las regiones del norte y centro del país que históricamente han enfrentado los impactos más severos durante estos episodios climáticos.

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La crisis climática global se amplificará en México con los efectos de El Niño, creando condiciones más extremas que las observadas en eventos anteriores. Las temperaturas más elevadas acelerarán la evaporación del agua disponible, mientras que la reducción de lluvia limitará la recarga de acuíferos y reservorios. Este ciclo de amplificación representa una amenaza compuesta para la seguridad hídrica nacional.

¿Qué sectores resultan más vulnerables ante este escenario?

La agricultura nacional depende de ciclos regulares de precipitación para cultivos de temporada, que representan una porción significativa de la producción agrícola mexicana. El Niño interrumpirá estos ciclos, provocando pérdidas de cosechas y afectando la producción de alimentos básicos como maíz y frijol.

El sector energético enfrenta presiones adicionales cuando El Niño reduce la disponibilidad de agua para plantas hidroeléctricas. México genera aproximadamente el 15 por ciento de su electricidad mediante fuentes hídricas, según datos de la Comisión Federal de Electricidad, y la reducción de esta capacidad obligará a tener mayor dependencia de plantas térmicas y de combustibles fósiles.

El suministro de agua potable en ciudades grandes como la Ciudad de México (CDMX), Guadalajara y Monterrey depende de acuíferos y reservorios afectados por las sequías prolongadas. En este escenario, sus sistemas de abastecimiento enfrentarán restricciones operacionales cuando los niveles de almacenamiento desciendan por debajo de umbrales críticos de funcionamiento.

Las autoridades federales monitorean permanentemente la evolución de El Niño y sus impactos en los sistemas hídricos del país. El Instituto Meteorológico Nacional y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) mantienen alertas sobre la progresión del fenómeno y sus proyecciones para los próximos meses en el territorio mexicano.

Fuente: Tribuna