Ciudad de México.- Venerados como deidades, perseguidos como presagios, retratados por artistas y convertidos en compañeros inseparables, los gatos llevan miles de años ocupando un lugar particular en la imaginación humana.
La Ciudad de México acaba de sumar en estos días un recinto dedicado por completo a ese universo. Instalado en Paseo de la Reforma 87, el Museo del Gato mezcla divulgación, cultura pop y tecnología inmersiva para explorar una fascinación que ha atravesado civilizaciones y que hoy también vive entre memes, videos virales y comunidades digitales.
El proyecto surge de La Gatería, iniciativa creada hace más de una década por Esther Garcilita y Marcos Sotomayor alrededor del bienestar y la educación felina. Aquí no hay animales vivos convertidos en espectáculo. El recorrido utiliza animaciones 3D, videomapping, juegos interactivos y feromonas, además de realidad virtual para mostrar los riesgos cotidianos de un gato doméstico en la Ciudad de México.

Sissi, una gata virtual, acompaña una experiencia de unos 45 minutos que se aleja de la vitrina tradicional y combina historia natural, instalaciones interactivas y recursos sensoriales.
La cultura digital no inventó nuestra obsesión por los gatos, simplemente le dio un nuevo lenguaje. Antes de conquistar las redes, ya habían ocupado templos, lienzos, libros, películas, hogares y supersticiones.
Aunque el museo nace en México, su relato mantiene una mirada principalmente universal. Hay guiños locales, como la experiencia virtual ambientada en la capital y el proyecto de esterilización para comunidades vulnerables, pero queda pendiente explorar con mayor profundidad la relación cultural de los felinos con el país, desde la presencia simbólica de jaguares y ocelotes en el mundo prehispánico hasta su lugar en la cultura contemporánea.
En una metrópoli con cerca de 200 museos, dedicar uno exclusivamente al gato puede parecer una extravagancia. Visto con mayor distancia, resulta bastante lógico: pocas especies han acumulado tantas vidas culturales distintas.
El Museo del Gato está en el cuarto piso de Paseo de la Reforma 87. Abre todos los días; la entrada cuesta 350 pesos de lunes a jueves y 385 pesos de viernes a domingo.

Fuente: Tribuna
