Monterrey, Nuevo León.- El estado de Nuevo León se posicionó como la entidad federativa con la mayor tasa de adopción de servicios digitales y conectividad a nivel nacional, alcanzando al 93.9 por ciento de su población de seis años o más en calidad de usuaria activa de internet. Los datos, desglosados en los resultados más recientes de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Endutih), elaborada y presentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), confirman la acelerada digitalización de la entidad respecto a los promedios y dinámicas observados en el resto de la República Mexicana.
El informe estadístico del organismo público autónomo sitúa a Nuevo León a la cabeza de una tabla nacional donde le siguen de cerca Baja California, con un 93.2 por ciento; Quintana Roo, que registra un 92.1 por ciento; la Ciudad de México, con un 92.0 por ciento; y Aguascalientes, que reporta un 91.1 por ciento. En contraste, en el extremo opuesto del espectro de cobertura e infraestructura tecnológica persisten entidades con marcadas limitaciones estructurales, como Chiapas (71.2 por ciento), Oaxaca (78.6 por ciento), Guerrero (81.4 por ciento) y Veracruz (81.8 por ciento), lo que refleja la disparidad regional persistente en el acceso al ecosistema de telecomunicaciones.
A escala nacional, el Inegi documentó un universo total de 104.9 millones de personas con acceso y uso regular de internet, cifra que equivale al 86.1 por ciento de los habitantes en el país dentro del grupo etario analizado. Asimismo, el porcentaje de hogares equipados con conexión fija o móvil en México alcanzó el 78.3 por ciento, lo que representa una consolidación paulatina de la red como un servicio básico en los entornos urbanos y metropolitanos, impulsado en gran medida por la penetración de teléfonos inteligentes y redes de datos móviles de alta velocidad.
Factores de adopción y distribución en la entidad
En el caso particular de Nuevo León, los indicadores reflejan una correlación directa entre el desarrollo industrial, la alta tasa de urbanización en el área metropolitana de Monterrey y la oferta diversificada de proveedores de telecomunicaciones. La infraestructura de fibra óptica y la cobertura de antenas de telefonía móvil han permitido que la penetración digital no solo cubra actividades laborales y escolares, sino que permee transversalmente en el comercio electrónico, los trámites gubernamentales, la banca digital y las plataformas de entretenimiento audiovisual.
El reporte del Inegi detalla que los teléfonos inteligentes (smartphones) continúan siendo el principal dispositivo de acceso para los nuevoleoneses, concentrando más del 95 por ciento de los puntos de entrada cotidiana a la red, seguidos por computadoras portátiles, televisores inteligentes (smart TVs) y tabletas. En cuanto a las actividades más frecuentes declaradas por los usuarios, predominan la comunicación instantánea mediante mensajería, la búsqueda de información general, el acceso a redes sociales, el consumo de contenidos multimedia y la gestión de operaciones y transferencias bancarias.
La brecha de la última milla y motivos de no uso
Pese a los altos índices de cobertura general que posicionan a Nuevo León en la cima del país, los especialistas y los propios registros de la Endutih señalan que los sectores que aún permanecen al margen de la red enfrentan barreras específicas. A nivel nacional, entre el porcentaje de la población que todavía no hace uso de herramientas digitales, la principal causa manifestada radica en el desconocimiento sobre cómo utilizar los dispositivos o navegar en internet (representando un 7.5 por ciento), seguida por la falta de interés o necesidad percibida (2.5 por ciento) y, en menor proporción directa a nivel individual, las restricciones presupuestarias o económicas.
No obstante, al analizar de forma particular a los hogares que carecen de una contratación de internet formal, la falta de recursos económicos se posiciona como el factor determinante en el 12.1 por ciento de los casos, por encima de la falta de interés. Esta diferenciación pone de relieve que, si bien la infraestructura técnica y las señales de conectividad se encuentran disponibles en la mayor parte del territorio estatal, la inclusión total depende tanto de programas de alfabetización digital y capacitación continua para adultos mayores como de esquemas tarifarios accesibles que garanticen la sostenibilidad de los contratos en los sectores con menores ingresos.
Fuente: Tribuna
