Monterrey, Nuevo León.- Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM) reactivó formalmente el expediente técnico del proyecto hídrico conocido como Monterrey VI, orientado a conducir caudales desde el río Pánuco hacia el estado de Nuevo León. La paraestatal descentralizada ingresó ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) una solicitud de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), trámite federal obligatorio para dar viabilidad regulatoria y de sustentabilidad a la posible construcción del acueducto de 390 kilómetros de longitud.

El plan de infraestructura hídrica contempla una trayectoria interestatal que inicia en el municipio de Pánuco, en el estado de Veracruz, cruza por las demarcaciones de Ébano y Tamuín en territorio de San Luis Potosí, y recorre diez municipios en Tamaulipas —Mante, González, Xicoténcatl, Llera, Casas, Ciudad Victoria, Güémez, Padilla, Hidalgo y Villagrán— para desembocar en el vaso de la presa Cerro Prieto, en Linares, Nuevo León. La paraestatal indicó que esta gestión se enmarca en la actualización de su plan de seguridad hídrica metropolitano para las próximas tres décadas.

Esquema de asignación, etapas y optimización energética

En un comunicado de prensa, Agua y Drenaje explicó que el reinicio de las gestiones federales busca identificar áreas de optimización técnica, eficiencia en el consumo de energía para el bombeo y certeza jurídica en el aprovechamiento de los títulos de concesión otorgados originalmente en 2011 por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Aunque la concesión global ampara un volumen de extracción de hasta 15 metros cúbicos por segundo (m³/s) con vigencia por 50 años, la documentación ingresada en la MIA proyecta una primera etapa operativa calculada en 5 m³/s.

El organismo precisó que el desarrollo de la obra depende del análisis de impacto que emita la federación y de la concreción de esquemas de coinversión financiera, por lo que aún no se establece un presupuesto total a valores actualizados. Los antecedentes de la obra se remontan a la administración de Rodrigo Medina de la Cruz, cuando se formuló un costo aproximado de 15 mil millones de pesos de aquel periodo, iniciativa que posteriormente fue cancelada durante el sexenio de Jaime Rodríguez Calderón tras discrepancias de orden político, contractual y social.

Diálogo interestatal y coordinación con el Gobierno Federal

El planteamiento de reactivación ha sido perfilado como un proyecto de impacto regional en el noreste mexicano. Al respecto, el Gobierno Federal, a través de declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, ha sostenido la necesidad de que los proyectos de trasvase de gran calado se analicen bajo un esquema compartido entre la federación y los estados de Nuevo León y Tamaulipas, garantizando el abasto prioritario para el consumo humano y el respeto a los derechos de riego de las comunidades agrícolas intermedias.

Agua y Drenaje remarcó que las fases iniciales del trámite se mantendrán sujetas a los dictámenes que emita la Semarnat en materia de mitigación ambiental y conservación de cuencas hidrológicas. El organismo operador reiteró que, a la par de las obras locales de pozos y tecnificación de redes, la diversificación de fuentes externas de abastecimiento permanece como una opción de largo alcance para solventar la demanda estructural del área metropolitana de Monterrey ante fenómenos meteorológicos extremos.

Fuente: Tribuna