Monterrey, Nuevo León.- Durante el mes de septiembre arrancará de manera formal la construcción del viaducto elevado del Tren del Norte dentro de la Zona Metropolitana de Monterrey. Esta estructura, que comprenderá casi 14 kilómetros de extensión, constituye uno de los tramos prioritarios del corredor ferroviario de pasajeros de 396 kilómetros diseñado para interconectar las ciudades de Saltillo, Monterrey y Nuevo Laredo. La edificación de este trayecto elevado requerirá el montaje de una infraestructura soportada por pilotes donde se emplearán cerca de 30 mil toneladas de acero, lo que representa uno de los desafíos técnicos y logísticos más relevantes del megaproyecto federal.
De la totalidad del trazado previsto para el proyecto, cerca de 49 kilómetros transitarán por el área metropolitana de Monterrey, lo que significa que el viaducto elevado localizado en el núcleo urbano abarcará aproximadamente el 28 por ciento del recorrido correspondiente a la entidad. Álvaro Madrigal Montes de Oca, titular de la Unidad de Economía, Información y Regulación Ferroviaria de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (Attrapi), adscrita a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), detalló que la obra registra actualmente un avance general del 10 por ciento en su desarrollo global.
De acuerdo con la información brindada por el funcionario federal, se mantienen trabajos activos en los nueve subtramos u operacionales en los que se dividió estratégicamente el trayecto Saltillo-Nuevo Laredo. Esta modalidad de licitación y ejecución simultánea se implementó para permitir avances paralelos en los territorios de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, evitando la concentración de la obra en un solo grupo empresarial. El mes de septiembre marca una etapa relevante dentro del cronograma, al iniciar las obras físicas del tramo elevado tras la conclusión de los levantamientos geotécnicos e hidrológicos y los estudios del proyecto ejecutivo.
Las autoridades precisaron que el proyecto aprovecha únicamente el derecho de vía previamente utilizado por los trenes de carga; sin embargo, toda la infraestructura ferroviaria será completamente nueva. Ello incluye la colocación de vías modernas, balasto, servidumbres, pasos a desnivel y las estructuras superiores del viaducto. La determinación de construir una vía confinada y elevada dentro de la urbe responde a las exigencias operativas de las unidades de pasajeros, las cuales alcanzarán velocidades de hasta 200 kilómetros por hora, lo que exige suprimir cualquier cruce a nivel con avenidas o calles del tráfico vehicular convencional.
El sistema de transporte, que este próximo 10 de septiembre cumplirá un año desde el arranque formal de las obras, ofrecerá una capacidad de atención estimada en 7.5 millones de pasajeros anuales a través de dos esquemas de operación: un servicio interestatal de larga distancia y un servicio metropolitano de recorrido corto. En el caso del trayecto metropolitano, la ruta conectará puntos clave de la zona urbana, con estaciones proyectadas en el municipio de García, Santa Catarina, Monterrey Centro —ubicada en el cruce de las avenidas San Jerónimo y Díaz Ordaz— y la estación de la avenida Las Torres en Escobedo, para continuar después el trayecto hacia la zona norte del estado.
Para la operación de la ruta, la empresa Alstom lleva a cabo la fabricación de 47 unidades ferroviarias destinadas a cubrir las necesidades del corredor del norte y otros proyectos del centro del país. Los convoyes contarán con especificaciones técnicas tanto para trayectos suburbanos de menos de una hora entre municipios vecinos como para recorridos regionales de mayor duración entre Saltillo, Monterrey y Nuevo Laredo, integrando así la estrategia federal para ampliar la conectividad de pasajeros mediante el transporte público guiado.
Fuente: Tribuna
