Monterrey, Nuevo León. – El Gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, entregará un recurso de compensación por un monto total de 339 millones de pesos al estado de Nuevo León. Esta asignación financiera tiene como objetivo mitigar la contracción registrada en las transferencias por concepto de participaciones federales asignadas a la entidad durante el segundo trimestre del año en curso. La canalización de estos fondos se efectuará mediante las reglas y esquemas del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas, instrumento concebido para amortiguar las variaciones a la baja en la recaudación nacional.
La disminución en el flujo de los recursos participables obedeció a un ajuste generalizado en la Recaudación Federal Participable a nivel nacional, fenómeno macroeconómico que generó un impacto presupuestal directo en las haciendas públicas de las 32 entidades federativas del país durante el periodo comprendido entre los meses de abril y junio. Frente a este panorama de restricción presupuestaria, las autoridades financieras federales y estatales establecieron una ruta crítica orientada a la activación de los mecanismos de rescate contemplados dentro de los marcos regulatorios hacendarios vigentes.
Según las proyecciones técnicas de la Secretaría de Finanzas y Tesorería General del Estado, se prevé que la radicación efectiva de la suma millonaria en las cuentas estatales se concrete antes de que concluya el presente mes. La entrega formal de las partidas presupuestales por parte de las autoridades hacendarias federales se encuentra supeditada a la finalización de los procedimientos de potenciación financiera que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ejecuta de manera ordinaria para respaldar el saldo de las reservas del fondo.
El acceso formal a la bolsa presupuestaria del mecanismo de estabilización se consolidó a finales del mes de junio, periodo en el cual los integrantes de la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales formalizaron un acuerdo institucional. Dicha instancia, encargada de articular la política fiscal entre las distintas esferas de gobierno en la República Mexicana, determinó la viabilidad de liberar los recursos compensatorios en respuesta a las cifras de recaudación reportadas en el segundo trimestre, lo que permite un balance en las finanzas de los estados.
Una vez que la Tesorería de Nuevo León reciba la transferencia de los 339 millones de pesos e integre formalmente los caudales a las arcas de la hacienda estatal, se procederá a su dispersión correspondiente. La distribución de los fondos compensatorios no será discrecional, sino que estará sujeta a los lineamientos, fórmulas y parámetros de aportación previstos dentro de la Ley de Coordinación Hacendaria del Estado, lo que garantiza la proporcionalidad en la asignación correspondiente.
La normativa estipula que un porcentaje determinado de los ingresos provenientes del esquema de compensación federal deberá ser transferido a las haciendas de los municipios que conforman el territorio de Nuevo León. Con esta medida, la administración central del estado y los gobiernos municipales buscan mantener el equilibrio en la ejecución de sus programas de gasto corriente, obras públicas e inversión en infraestructura que se vieron condicionados por la reducción de las participaciones federales en los meses previos.
El funcionamiento del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas adquiere una relevancia estratégica durante periodos de volatilidad en las finanzas públicas nacionales. Al actuar como una reserva anticíclica, el instrumento financiero permite a las administraciones estatales mantener la continuidad operativa y evitar ajustes severos en sus respectivos presupuestos de egresos cuando la Recaudación Federal Participable registra cifras por debajo de los pronósticos establecidos en el Paquete Económico.
Fuente: Tribuna
