Ciudad de México.- La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum reestructuró parte de la deuda que Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene con proveedores y contratistas, por lo que algunos compromisos se extenderán hasta 2033.
De acuerdo con el Segundo Informe de Gobierno, Pemex realizó pagos por 582 mil millones de pesos a proveedores y contratistas durante 2025. En el primer semestre de 2026 desembolsó otros 248 mil millones.
En total, el Gobierno federal reportó pagos por 830 mil millones de pesos durante este periodo para atender compromisos de la petrolera con las empresas que integran su cadena de suministro.
¿Cuánto dinero todavía debe Pemex?
Pese a los pagos realizados, Pemex mantiene obligaciones pendientes por alrededor de 374.3 mil millones de pesos, de acuerdo con su reporte trimestral correspondiente al periodo abril-junio de 2026.
El Segundo Informe de Gobierno no detalla cuánto de ese monto corresponde a compromisos que fueron reestructurados. Sin embargo, un documento enviado por Pemex a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) señala que la empresa reestructuró 255.3 mil millones de pesos de deuda con proveedores y contratistas.
¿Hasta cuándo se extenderán los pagos?
Los convenios modificatorios ampliaron los plazos para cubrir obligaciones que no pudieron liquidarse dentro de los periodos originalmente establecidos. Los pagos comenzarán a concentrarse desde 2027 y continuarán durante los siguientes años.
El calendario contempla 21 mil millones de pesos para 2027, 31 mil millones en 2028, 34.4 mil millones en 2029 y 37.8 mil millones en 2030. Para 2031 y los años posteriores están previstos otros 125.4 mil millones de pesos.
Con esta reestructuración, una parte importante de los compromisos financieros de Pemex permanecerá vigente después de 2030 y podría extenderse hasta 2033. Esto implica que futuras administraciones deberán continuar destinando recursos para cubrir obligaciones asumidas con proveedores y contratistas.
La situación financiera de la petrolera ha generado presión sobre empresas que dependen de sus contratos y pagos, particularmente en regiones del sur-sureste del país. El Gobierno federal sostiene que los recursos destinados han contribuido a fortalecer la cadena de valor y la confianza en Pemex.
Aunque la actual administración ha destinado cientos de miles de millones de pesos para reducir los adeudos, la ampliación de los plazos distribuye parte de las obligaciones hacia ejercicios posteriores. Con ello, la situación financiera de Pemex seguirá representando un desafío para los próximos gobiernos.
Fuente: Tribuna
