Monterrey, Nuevo León. – El Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León llevó a cabo la apertura de un nuevo Punto Naranja en la sede de la empresa R.S. Hughes en Monterrey, iniciativa orientada a consolidar una infraestructura de resguardo temporal para mujeres, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad o riesgo. Con este convenio de colaboración, la compañía industrial formaliza su integración a la estrategia impulsada por el gobierno estatal para ampliar la cobertura de espacios de auxilio y atención inmediata dentro del entorno laboral y comercial.
La estrategia de los Puntos Naranjas opera como una herramienta preventiva diseñada para articular una red de protección comunitaria con la participación directa del sector empresarial. A través de este esquema, los establecimientos e instalaciones participantes habilitan áreas seguras donde cualquier mujer que enfrente una amenaza a su integridad física o psicológica puede solicitar asistencia temporal, orientación y vinculación con los cuerpos de auxilio o con las instancias gubernamentales encargadas de la atención a víctimas de violencia.
Durante el protocolo de inauguración, la presidenta ejecutiva del Instituto Estatal de las Mujeres, Patricia Salazar Marroquín, enfatizó el valor estratégico de sumar unidades operativas de la industria privada a la estructura de prevención social. En su intervención, la funcionaria estatal reconoció la disposición de la directiva y del personal de la corporación para asumir compromisos concretos en favor del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, señalando que la corresponsabilidad entre las instituciones públicas y la iniciativa privada resulta indispensable para generar entornos de convivencia seguros.
La representación del instituto público destacó las prácticas internas de la corporación R.S. Hughes, cuya plantilla laboral está integrada en su mayoría por mujeres. Sobre este punto, la titular del organismo señaló que la promoción de la equidad de género no debe limitarse al ámbito de la proyección comunitaria, sino que requiere una consolidación cotidiana al interior de los centros de trabajo mediante el reconocimiento del talento, la capacidad operativa y la igualdad de oportunidades para todas las trabajadoras.
El Instituto Estatal de las Mujeres puntualizó el carácter de carácter apartidista del programa. La denominación y el uso del distintivo color naranja se fundamentan en la campaña internacional Únete, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas a través de ONU Mujeres desde el año 2008. Dicho color fue asignado a nivel global como un símbolo institucional para representar la aspiración colectiva de construir un futuro exento de agresiones y discriminación contra las mujeres y las niñas.
Con la adición de esta planta industrial a la red, el gobierno de Nuevo León busca extender la presencia de espacios seguros hacia zonas estratégicas de alta concentración laboral en la Zona Metropolitana de Monterrey. La incorporación de inmuebles del sector industrial amplía la cobertura geográfica de la estrategia, facilitando que el personal de las empresas y las habitantes de zonas colindantes dispongan de puntos de referencia institucionales ante cualquier eventualidad o emergencia.
El Instituto Estatal de las Mujeres reiteró el llamado a más organizaciones empresariales, comerciales e institucionales de la entidad para sumarse a este proyecto de protección y responsabilidad social. Para obtener información detallada sobre los protocolos de adhesión, los requerimientos de capacitación y los programas institucionales de prevención de la violencia, la ciudadanía y el sector empresarial pueden consultar el sitio web oficial iemujeresnl.com, así como las plataformas digitales del organismo bajo la cuenta @iemujeresnl.
Fuente: Tribuna
