Monterrey, Nuevo León. – La Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Nuevo León estableció una mesa de trabajo y coordinación interinstitucional con directivos de Petróleos Mexicanos y diversas dependencias del Gobierno Federal, con el propósito fundamental de abordar la problemática generada por los episodios de malos olores registrados de manera recurrente en diversos sectores de la zona metropolitana de Monterrey. El encuentro formal tuvo como eje principal la revisión de los expedientes técnicos elaborados por la autoridad estatal, así como la definición de estrategias compartidas que permitan determinar de manera científica las fuentes probables de las emisiones contaminantes que han afectado la percepción ambiental en la región.
Durante la reunión de trabajo estuvieron presentes altos funcionarios de los distintos órdenes de gobierno involucrados en la gestión de la calidad del aire y la regulación energética. La mesa de diálogo contó con la participación de la directora corporativa de Administración y Servicios de Petróleos Mexicanos, Marcela Villegas Silva, así como del director general de Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jorge Zirath Hernández Villaseñor. Se sumaron a las deliberaciones el director del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, José Abraham Ortínez Álvarez, y representantes de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, además del secretario de Medio Ambiente estatal, Raúl Lozano Caballero.
Entre los acuerdos derivados de este acercamiento técnico, se confirmó que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente llevó a cabo una visita formal de inspección a las instalaciones de la Refinería de Cadereyta el pasado 31 de agosto de 2026. Dicho procedimiento administrativo y de verificación de procesos se encuentra en la fase de evaluación de hallazgos, dentro de los plazos legales establecidos por la normativa federal aplicable, a fin de emitir el dictamen técnico correspondiente que determine el grado de cumplimiento de los estándares de emisión e infraestructura en la planta industrial.
Además de la inspección en la planta petrolera, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático coordinará esfuerzos con el Gobierno del Estado de Nuevo León para desplegar un programa integral de evaluación de campo en los puntos geográficos ya identificados con mayor incidencia de reportes. Este operativo técnico incluirá el monitoreo especializado de partículas y gases contaminantes con el objetivo de establecer con precisión las fuentes probables de emisión. Para garantizar la validez científica y la certidumbre de los resultados, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ofrecerá acompañamiento y validación continua durante todo el proceso de medición.
Petróleos Mexicanos y el propio Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático mantendrán de forma paralela los esquemas de monitoreo de contaminantes dentro de sus respectivas áreas de influencia operativa. El titular de la Secretaría de Medio Ambiente en la entidad, Raúl Lozano Caballero, enfatizó que desde la recepción de las primeras denuncias ciudadanas, la dependencia a su cargo ha mantenido un seguimiento técnico riguroso. El funcionario subrayó que la instalación petrolera de Cadereyta es de jurisdicción federal, por lo que la resolución efectiva de la problemática requiere un marco de cooperación sólido y transparente entre los órganos estatales y federales.
La dependencia estatal reiteró su compromiso de mantener informada a la ciudadanía sobre el avance de los análisis técnicos y las resoluciones que determinen las autoridades competentes. Con estas medidas de inspección y medición coordinada, el Gobierno del Estado y la Federación buscan dar certidumbre a la población de la zona metropolitana de Monterrey mediante acciones fundamentadas en evidencia técnica y el marco normativo ambiental vigente.
Fuente: Tribuna
