Monterrey, Nuevo León. – Una jornada de intensas precipitaciones pluviales, acompañadas de actividad eléctrica y fuertes ráfagas de viento, azotó el sábado 5 de septiembre diversos municipios de la Área Metropolitana de Monterrey, generando severos problemas en la movilidad urbana, cortes intermitentes en el suministro de energía eléctrica y afectaciones a la infraestructura pública y privada, de acuerdo con reportes preliminares de las corporaciones de emergencia.
El temporal, que comenzó a intensificarse a partir de las 15:00 horas, provocó acumulaciones de agua significativas en las principales arterias viales de la metrópoli. Avenidas primarias y pasos a desnivel registraron encharcamientos severos y corrientes de agua superficiales que complicaron drásticamente el desplazamiento de los automovilistas. La baja visibilidad y las condiciones de la carpeta asfáltica derivaron en extensas filas de tráfico vehicular, reduciendo la velocidad de circulación a niveles críticos en distintos tramos metropolitanos.
En paralelo al congestionamiento, el impacto de las tormentas y el viento causó averías en el tendido eléctrico, desatando cortes de luz en múltiples colonias de la zona urbana. Entre los efectos más notorios de estos apagones destacó la salida de operación de semáforos en cruces e intersecciones clave. La falta de señalamientos electrónicos en funcionamiento generó confusión entre los conductores, elevó el riesgo de colisiones y requirió que los automovilistas realizaran maniobras de precaución y cedieran el paso para evitar accidentes en los puntos más transitados.
En cuanto a los daños materiales, las corporaciones de auxilio atendieron reportes por árboles caídos y ramas de gran follaje derribadas por el viento. Uno de los incidentes destacados ocurrió en la colonia Roma, en el municipio de Monterrey, donde un árbol de dimensiones considerables cayó debido a la humedad del suelo y la fuerza del viento, movilizando a cuadrillas de rescate. Se notificó el colapso de una barda en un sector de la metrópoli, situación que obligó al personal de emergencia a resguardar el perímetro para proteger a los vecinos colindantes y activar de inmediato los protocolos de evaluación de riesgos.
Pese a la magnitud de los encharcamientos, las fallas técnicas y los incidentes estructurales registrados a lo largo de la tarde, las dependencias de Protección Civil confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni víctimas mortales vinculadas con los estragos meteorológicos.
Ante el pronóstico de continuidad o eventual reactivación de las tormentas, las autoridades de Protección Civil y los departamentos de vialidad y tránsito reiteraron sus recomendaciones preventivas a la población general. Exhortaron a los conductores a reducir la velocidad, guardar una distancia de seguridad prudente entre vehículos y, bajo ninguna circunstancia, intentar cruzar vados, arroyos, pasos deprimidos o calles con escurrimientos considerables.
Las instancias gubernamentales recomendaron a la ciudadanía que, en la medida de lo posible y si no se trata de desplazamientos estrictamente esenciales, permanezcan en sus hogares o centros de trabajo y esperen a que descienda la intensidad de las lluvias antes de continuar sus trayectos. Se recordó a la comunidad mantenerse al tanto de los boletines oficiales y utilizar la línea de atención de emergencias 911 para solicitar auxilio inmediato ante contingencias derivadas del mal tiempo.
Fuente: Tribuna
