Ciudad de México. – Para recordar la hazaña del maquinista Jesús García, el llamado Héroe de Nacozari, quien conducía un tren cargado de dinamita y, para evitar una catástrofe, alejó el tren de la localidad de Nacozari, Sonora, muriendo en el acto, México celebra cada 7 de noviembre el Día del Ferrocarrilero.
Esta efeméride llega en buen momento para los trenes. Una de las políticas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es revivir la red de trenes de pasajeros que hace varias décadas corría por el país, como una solución eficiente y ecológica para el transporte masivo.
Dos de las tres rutas de tren que ya funcionan en la Ciudad de México tienen como terminal la antigua estación central del tren de Buenavista: los suburbanos a Cuautitlán y al AIFA. El tercer sistema de tren, con destino a Toluca, llega a Observatorio.
En los próximos años, los trenes México-Querétaro y México-Pachuca también llegarán a Buenavista, que se prevé que también sea la terminal del tren ligero de Naucalpan, sometiendo a una mayor presión esta zona de la capital.
Saber si estos proyectos terminarán colapsando la terminal no es cosa fácil. Si se considera el Metro capitalino como parámetro, con los colapsos frecuentes que sufre en líneas de gran afluencia, como lo son la A, B, 1, 2, 3 y 9, la respuesta puede ser sí.
De acuerdo con las proyecciones del gobierno federal, el tren México-Pachuca transportará a unos 108 mil pasajeros al día, mientras que el México-Querétaro servirá a unos 27 mil 300 ciudadanos, a los que se deben sumar los 192 mil pasajeros previstos para el tren ligero de Naucalpan.
Aunque las cifras pueden parecer apabullantes, hay que considerar que muchas de esas personas ya viajan a la Ciudad de México, pero usando otros medios de transporte que incluyen camiones foráneos, autos particulares y los servicios que ofrece el Sistema de Movilidad Integrada de la capital.
A mayor cantidad de trenes se espera que los sistemas de transporte con menor capacidad decaigan. Por ejemplo, mientras que en un autobús en promedio pueden viajar entre 42 y 50 personas, en un solo tren hay lugar para 600 pasajeros, doce veces más.
A eso se suma que, desde su aparición, el tren ha sido un polo de desarrollo para las comunidades, por lo que ofrecerá una alternativa de crecimiento económico más para todo el Valle de México.
Fuente: Tribuna
